domingo, marzo 26, 2017

Como llegar al Morro de Sao Paulo.

EL MAR
"Necesito del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navios.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son sólo las conchas trituradas
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una racha de sal la estalactita
y de una cucharada el dios inmenso.

Lo que antes me enseñó lo guardo! Es aire,
incesante viento, agua y arena.

Parece poco para el hombre joven
que aquí llegó a vivir con sus incendios,
y sin embargo el pulso que subía
y bajaba a su abismo,
el frío del azul que crepitaba,
el desmoronamiento de la estrella,
el tierno desplegarse de la ola
despilfarrando nieve con la espuma,
el poder quieto, allí, determinado
como un trono de piedra en lo profundo,
substituyó el recinto en que crecían
tristeza terca, amontonando olvido,
y cambió bruscamente mi existencia:

di mi adhesión al puro movimiento."
Pablo Neruda


Wally en Ezeiza
Llegamos a Salvador de Bahía nuevamente después de siete meses de nuestra primera vez también en un vuelo de Aerolíneas Argentinas.
Conversando con el chofer del transfer que nos recibió en el aeropuerto de Salvador Receptivo mientras nos conducía al Grande Hotel Da Barra nos dijo:  "pero ustedes ya conocen todo parecen de Bahía " Y fue un halago con el que comenzaría nuestra segunda visita tan anhelada. Si leen los posteos referidos a la visita del mes de agosto de 2016 notaran que nos fuimos con muchas ganas de volver y la "saudade" no se alejó
July y María del Carmen
de nosotros ni un solo día hasta el ansiado retorno. Pero los siguientes cuatro días lo dedicaríamos a visitar el Morro de Sao Paulo. Y dedicaré este posteo para clarificar como llegar al mismo ya que tiene sus aristas. Claramente llegar a este paraíso tiene un costo que se debe pagar...aunque ya les aclaro, cualquiera es poco!

A punto de zarpar Wally y Lili 
He aquí las opciones, lo ideal sería que cada uno eligiera la mas adecuada a su persona y su bolsillo. Nosotros en esta oportunidad fuimos en Ferry.



AVIÓN desde el aeropuerto

Si pueden costear el avión (avioneta) desde Salvador seguramente será la mejor opción. El transporte aéreo lleva apenas 20 minutos.  En el propio Aeropuerto Internacional Luis Eduardo Magalhães la empresa tiene su ventanilla en el mismo transporte que lleva los pasajeros para su pista de despegue, localizada al lado del aeropuerto. El lugar de la llegada a Morro de Sao Paulo va a depender de la empresa. Existen dos pistas, una de ellas en la Tercera Playa  y la otra en la Cuarta  Playa. Esta tiene un transporte que lleva sus pasajeros hasta el receptivo localizado atrás de la Segunda Playa. El valor del transporte es de R$ 225, 00 o R$ 231,00 por persona por tramo.

 FERRY desde la terminal marítima

Wally nunca se mareó 
Para quienes no contamos con ese presupuesto están las opciones embarcados. Su tiempo de viaje es aproximadamente 2 hs. El local de partida es el Terminal Marítimo en frente del Mercado Modelo de la Ciudad Baixa de Salvador de Bahía. La llegada en Morro de Sao Paulo es en el puerto localizado en la Villa al lado de la Fortaleza de Tapirandú. Dependiendo de la época y demanda el valor para trayecto varía entre R$ 75,00 y R$ 80,00 por persona por tramo. Tiene sus pro y sus contras.
Vista de Salvador de Bahía desde el Ferry
El paseo suele ser movido y algunas empresas ofrecen con el ticket una pastilla de Dramamine (sino compren antes de embarcar!!) para evitar las náuseas y demás cuestiones en el barco. Si te mareas en alta mar no creo que sea tu medio adecuado. Nosotros en el viaje de ida tuvimos un caluroso día de verano con el mar tranquilo y se movió bastante, pero al regreso el océano estaba con mucho movimiento de mareas y realmente fue una experiencia poco agradable. Yo que jamás sufrí nada pero  pasé la ultima hora del regreso con vértigo brutal suplicando que se termine entre personas vomitando alrededor en bolsitas que la empresa provee permanentemente o con sus cabezas salidas sobre la baranda al mar. Había también gente que no sufrió nada. Por ejemplo Wally y Mari. Y otra que juró no volver a subir a un ferri: July!

Unos días después , en la playa de Barra, nuestro amigo Claudio nos aconsejó para la próxima una forma mas económica y menos traumática .

TERRESTRE por nuestra cuenta

Es prácticamente vía terrestre, el trayecto es el más largo sin tiempo exacta  pues depende de muchos transportes públicos que no tienen horarios programados. El lugar de salida se localiza en el Terminal Marítimo São Joaquím, allí se paga el ferri boat y atravesará la Bahía de Todos os Santos hasta Bom Despacho localizado en la isla de Itaparica. Navegar dentro de la bahía es muy sereno.  Este trayecto  lleva 40 minutos de duración. En Bom Despacho se toma un micrómnibus, ómnibus  o taxi particular hasta la ciudad de Valença. Llegando a la terminal de ómnibus se  debe ir al terminal Marítimo de Valença donde salen de hora en hora lanchas rápidas y barcos convencionales para Morro de Sao Paulo. Los valores  de estos tramos varían  de R$7,00 a R$15,00. La última salida es a las 18 horas y la llegada es en el muelle el mismo del  transporte marítimo. Esta forma es más económica.

TERRESTRE  por agencia

Dentro de la opción terrestre ya existen transportes que hacen el trayecto por menor valor del catamarán (R$80,00). El transporte busca los pasajeros en Salvador en los hoteles de la costa hasta el barrio Itapuã- localizado cerca del aeropuerto Internacional Luis Eduardo Magalhães. Atraviesa la Bahía  de Todos los Santos de lancha rápida  hasta  Bom Despacho donde un micrómnibus  lleva los pasajeros hasta el lugar más próximo en  el continente de Morro de Sao Paulo conocido como Atracadero. Más una lancha rápida, apenas 20 minutos y ya está  en Morro de Sao Paulo.
Durante toda la trayectoria un guía  de la empresa acompaña la excursión.

En nuestro caso arribamos en Ferry y es muy bonita la vista desde el mar del fuerte que aún está en pié rodeando el morro. La vegetación exhuberante , subtropical de la mata atlántica es la bienvenida desde el mar y el anticipo de algo muy prometedor. 


Tengan en cuenta que en el morro no hay vehículos a excepción de algun caso especial. Por lo cual al abordar en cualquiera de los medios llegaran los " taxis" locales. Unos muchachos con buena musculatura que cargan en una carretilla literalmente las maletas, los niños y a uno mismo si se accede al pago de los reales que no tiene mas regulación que el regateo. 
Juli no lo creyó hasta que no le mostramos una carretilla con un cartel que decía "Taxi" y su número de celular. 
Como estábamos en la Primera Playa decidimos ir caminando y fue un buena elección, las distancias son cortas aunque las cuestas son empinadas. Nos alojamos en el hotel Posada Bahia Bacana y los dias subsiguientes teníamos dos excursiones que gestionamos a traves de Zulú Turismo y resultaron fantásticas. Una nos llevaría a darla vuelta entera a la Isla de Tinharé en la cual se encuentra el Morro de San Pablo y llegar hasta el otro extremo para visitar Boiopeba, Cairú, y navegar entre manglares. Además un stop en Morere para hacer snorkel. La otra nos llegaría a Gamboa donde nos daríamos unos baños de barro mineral espléndidos y haríamos una paradas en bancos de arena prácticamente vírgenes en medio del mar y en barreras de corales a practicar snorkel nuevamente. Realmente prometedor! Cada detalle de estos días los iré posteando para que no se pierdan ningún detalle. 
Así que esta historia....continuará!





lunes, marzo 06, 2017

Pongamos que hablo de Madrid ( Parte 2) Gracias Joaquín!!

" De González Catán a Tirso de Molina, qué trajín,
De España a la Argentina, qué meneo
Qué vaivén, qué ajetreo
Qué mareo, qué ruina
¿y por culpa de quién?"
Dieguitos y Mafaldas 
Joaquín Sabina


Desde la Calle Mayor arribamos a la Plaza Puerta del Sol 
Aquí se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales españolas. El edificio más antiguo de la Puerta del Sol es la Casa de Correos y en ella destaca el reloj de torre que fue construido y donado en el siglo XIX por José Rodríguez de Losada, y cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas a la gran mayoría de los españoles. La Puerta del Sol es un lugar de cita, un lugar de paso entre diversas partes de Madrid. Es visita turística obligada de aquellos que se acercan a Madrid.
Sus orígenes era uno de los accesos de la cerca que rodeaba Madrid en el siglo XV. Esta cerca recogía en su perímetro los arrabales medievales que habían ido creciendo extramuros, en torno a la muralla cristiana del siglo XII. El nombre de la puerta proviene de un sol que adornaba la entrada, colocado ahí por estar orientada la puerta hacia levante.
Hitos importantes en esta plaza, aparte de la placa correspondiente al mencionado Kilómetro Cero frente a la Casa de Correos, son la Estatua del Oso y el Madroño, popular punto de encuentro de los madrileños, erigida en 1967 enfrente del edificio del antiguo Hotel París (número 1, donde se encontraba el cartel de Tío Pepe), posteriormente trasladada a la boca de la calle del Carmen y reubicada en su lugar original el 25 de septiembre de 2009; sendas placas en la fachada de la Casa de Correos, dedicadas, una a los héroes del levantamiento popular del 2 de mayo y la otra a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 y a las personas que colaboraron el día de la catástrofe; la Estatua de la Mariblanca, reproducción de una antigua y popular escultura que adornaba la fuente que allí existía; y el cartel publicitario de neón de los vinos Tío Pepe creado por el burgalés Luis Pérez Solero, último superviviente de los numerosos anuncios que en otros tiempos había en esta plaza, ubicado en el número 1 hasta el 18 de abril de 2011, cuando fue retirado, y recolocado en el número 11 el 8 de mayo de 2014.  La Puerta del sol se ve rodeada de catorce edificios. 
El último elemento añadido, en 1994, es la estatua ecuestre de Carlos III. Para elegir su emplazamiento fue convocado un referéndum popular, que tuvo lugar en la propia Puerta del Sol, colocando la estatua, provisionalmente durante el período del referéndum, en el lugar que más o menos hoy ocupa. Es una reproducción en bronce de Miguel Ángel Rodríguez y Eduardo Zancada de la obra de Juan Pascual de Mena que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La inscripción en espiral que rodea el pedestal describe brevemente la historia del reinado de Carlos III. El monumento mide nueve metros de altura. Como curiosidad, cabe señalarse que, en él se instaló un dispositivo electrónico para alejar a las palomas que sobre él se posaban continuamente.
A comienzos del siglo XXI, los comercios tradicionales que había en la Puerta del Sol han ido desapareciendo para dar paso a franquicias, salas de juego, restaurantes de comida rápida y otros establecimientos más impersonales y fríos. Pervive, no obstante, la centenaria cafetería-pastelería La Mallorquina, situada en la manzana entre las calles Mayor y Arenal, y también lugar donde tradicionalmente se colocan las casas de loterías. 

Aqui un video muy corto de la Puerta del Sol 




Abandonamos la Puerta del Sol por la Calle del Príncipe para hacer otra parada de tapas en "100 montaditos"una cadena franquiciada de comida rápida que ofrece una carta de variedad de sanwiches con pan francés de todo tipo de rellenos, papas fritas , aros de cebollas, salchichitas, etc  y tiene muy buenas promociones. Se pide , se  abona y se retira para luego comer en alguna mesa. Es económico. Todo rico y al paso. Si hacemos un promedio de paradas de tapas en Madrid creo que es el mas alto de todo el viaje. A nuestro favor juega que tuvimos días calurosos de verano. 



Caminamos hacia La Latina, un barrio de los mas antiguos y tradicional que se ha convertido en un polo gastronómico de cañas, tapas y terrazas que los fines de semana se llenan de gente que seguramente volverá loco a mas de un vecino. Sin embargo, los días laborables es un barrio común y corriente con los vecinos que van a comprar al Mercado de la Cebada.
En la ubicación del mercado había desde el siglo XVI un conjunto de puestos al aire libre ubicados en lo que es la Plaza de la Cebada. En esta época la Puerta de Toledo era una de las puertas de entrada a la ciudad y por ella entraban los productos que provenían de las provincias. 
 El Mercado de la Cebada, uno de los más grandes de Madrid, es la  perfección  de esa fusión entre lo tradicional y lo moderno que caracteriza esta zona.

A finales del siglo XVIII el aumento de habitantes en la ciudad de Madrid hizo que se pensara en la posibilidad de crear un mercado capaz de abastecer de alimentos, y de proporcionar higiene a los mismos. El mercado actual posee dos plantas efectivas de uso comercial con una superficie de más de 6000 metros cuadrados. A las dos plantas mencionadas se añade una planta que hace de almacén y otra de aparcamiento (392 plazas de aparcamiento). Cabe destacar las seis cubiertas abovedadas de color rojo que cierran el edificio. Destaca un gran mural sobre los principales monumentos de Madrid realizado por el artista madrileño Carlos Rincón en 1962. En la misma plaza se encuentra El teatro de La Latina es un local teatral de Madrid, ubicado en la plaza de la Cebada del homónimo Barrio de La Latina, obra del arquitecto Pedro Muguruza. Ha sido uno de los escenarios más importantes para la representación de comedia y revista en la historia del teatro de España a lo largo de siglo XX.

Debe su nombre a Beatriz Galindo, la Latina, escritora castellana del siglo XV.
Las dos principales calles donde se localizan la mayoría de los locales son la Cava Alta y la Cava Baja, ubicación del mítico Casa Lucio, famoso por su plato de huevos estrellados. Pero perderse entre sus callejuelas es realmente un paseo encantador,  merece la pena alejarse y encontrar otras como la de La Paja, la del Humilladero, la de San Andrés o la de Puerta Cerrada.
En los  últimos años se ha convertido en uno de los barrios más populares para vivir pero también carísimo.  Podemos descubrir su antigüedad en  los restos de murallas, las grandes y pequeñas iglesias distribuidas aparentemente al azar por sus calles e incluso el viaducto de Segovia y la Puerta de Toledo, que marcan los límites el barrio.





Allí nomás casi lindera se encuentra la estación de metro Tirso de Molina a pocos minutos de La Latina. Y la plaza homónima  (antes llamada Plaza del Progreso) es un espacio público en el centro de Madrid con planta triangular, que se prolonga hacia la calle de la Magdalena y la vecina plaza de Antón Martín. Se denomina así en honor al dramaturgo español del siglo XVII que tiene en ella una de las estatuas dedicadas a Tirso en la capital de España. El conjunto urbanístico forma el límite norte del barrio de Lavapiés. Pero yo llegué allí porque mi corazón escuchaba versos de Sabina como : 

"...el metro huele a podrido, 
carne de cañón y soledad. 
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal, 
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar? 
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón 
subirás en mi caballo de cartón. 
Me podrán robar tus días… tus noches no."

Así dice una de sus más conocidas canciones Caballo de cartón. Éste es el micromundo donde Joaquín Sabina ha vivido durante las últimas décadas, "siempre en casas separadas por menos de doscientos metros de distancia la una de la otra".
Anduvimos por la plaza y sus alrededores. En esta plaza tuvo su primer estudio de pintura el valenciano Joaquín Sorolla en 1889. Tuvieron casa también los hermanos Bécquer (Gustavo y Valeriano) en las casas adyacentes a la plaza, en el espacio que les dejara en su estudio el pintor José Casado del Alisal. En el año 2008 la plaza sufrió una fuerte renovación, ampliando su zona peatonal, se han instalado quioscos formando un mercado de flores, se han plantado unos plátanos de sombra, y se ha renovado el mobiliario urbano. Se colocan tres fuentes independientes en tres zonas diferentes de la plaza. En la plaza tiene su sede la central sindical CNT.




Desde allí emprendimos el retorno hacia la Gran Vía y pasamos por el Cine Callao. Es un edificio ubicado en la  plaza del Callao, primera obra del arquitecto Luis Gutiérrez Soto, que la construye en el año 1926. Se encuentra junto al edificio Carrión, separado del mismo por la calle Jacometrezo. El edificio fue inaugurado como sala de cine el 11 de diciembre de 1926 emitiendo la película Luis Candelas, el bandido de Madrid. El edificio presenta tendencias academicistas con cierto regusto neobarroco español y en su decoración interior sugerencias vienesas y art decó. Inicialmente poseía un aforo para mil quinientas personas. Su terraza está diseñada para emitir sesiones cinematográficas al aire libre. El sótano del edificio se pensó para alojar un Café o Cabaret, aunque posteriormente se adaptó a la antigua discoteca Xenón.
Actualmente dos grandes pantallas digitales ocultan elementos de sus fachadas, como tres grandes ventanales y unos óculos. También han desaparecido algunas esculturas y otros elementos decorativos originales, que pueden verse en fotografías antiguas. Su esquina está coronada por un torreón a modo de faro.
Es allí adonde llegamos en el horario de la tarde donde comienza a aparecer gente desde todos lados. Allí pudimos sentir la presencia del Madrid moderno y lleno de vida. Especialmente en la Calle Preciados famosa por ser la que aloja al El Corte Ingles de Madrid y también los locales mas cotizados. La multitud avanzaba por ella bajo sus particulares parasoles y nosotros dudamos en un momento si estábamos en Madrid o en Buenos Aires en hora pico. 



Entramos al Corte Ingles y subimos hasta su último piso donde se encuentran puestos de venta de distintas delicatessen y un bar a modo balcón terraza con miradores a 360 grados de toda la ciudad. En sus paredes vidriadas se dibujan las siluetas de los momentos o edificios históricos a modo de señalador para ubicarnos a la distancia. Tomamos fotos del sector donde el sol nos permitía ya que el contraluz era importante aunque el sol ya estaba encaminado sobre el poniente. Luego recorrimos algunos pisos, hicimos unas compras y volvimos al hotel caminando unos cinco minutos por la Gran Vía. Estábamos extenuados pero realmente felices. Así terminaba nuestro día en Madrid que comencé contando en el posteo anterior. En una sección que daré en llamar "Intimidades de Alcoba" les dejo un video de como terminó nuestro día aproximadamente a las 8.30 p. m. en nuestra habitación del Hotel Arosa. 











miércoles, marzo 01, 2017

Pongamos que hablo de Madrid! (Gracias Joaquín)

Allá donde se cruzan los caminos, 
donde el mar no se puede concebir, 
donde regresa siempre el fugitivo, 
pongamos que hablo de Madrid. 
Joaquin Sabina


Era media mañana y salimos del Palacio de Oriente por la Calle Mayor a nuestra espalda aún se podía ver las cúpulas de la Catedral de Almudena una belleza de construcción. Cada letra de Sabina resuena en Madrid cuando uno va caminando por sus calles. 

"El sol es una estufa de butano, 
la vida un metro a punto de partir, 
hay una jeringuilla en el lavabo, 
pongamos que hablo de Madrid." 


La calle Mayor es una vía principal de las que desemboca en la Puerta del Sol y la que fue oficial Casa de la Villa (casa del Ayuntamiento de Madrid). No toda la extensión actual fue denominada calle Mayor. La historia de la calle va unida a la historia de Madrid, no hay recepción real que no pasara por esta calle a través de la Puerta del Sol, debemos  tener en cuenta que se trata de una de las primeras calles de la Villa como se puede comprobar en los distintos planos y dibujos de  épocas pasadas.
En el número 61 de la Calle Mayor de Madrid encontramos el edificio en que vivió y murió Pedro Calderón de la Barca, con una escueta placa en el primero que lo recuerda, y a su lado una curiosa tienda de regalos llamada La vida es sueño.
Siguiendo por la calle llegamos a uno de los lugares más emblemáticos por su historia, la Plaza de la Villa. En ella tienen su origen tres pequeñas calles, correspondientes al primitivo trazado medieval de la ciudad.
En su contorno se encuentran las fachadas principales de tres edificios de gran valor histórico-artístico, levantados en diferentes siglos. El más antiguo es la Casa y Torre de los Lujanes (siglo XV), construido en estilo gótico-mudéjar, que se emplaza en la cara oriental de la plaza.
Le siguen en antigüedad la Casa de Cisneros (siglo XVI), un palacio plateresco que cierra la parte meridional del recinto, y la Casa de la Villa (siglo XVII), de estilo barroco, una de las sedes del Ayuntamiento de Madrid, ubicada en la zona occidental de la plaza.
Con motivo del tercer centenario de la muerte del marino Don Álvaro de Bazán (1526-1588), en 1888 el Ayuntamiento decidió erigirle un monumento en el centro de la plaza, que no se inauguró hasta el 19 de diciembre de 1891. La estatua de bronce es obra del escultor Mariano Benlliure, instalada sobre un pedestal del arquitecto Miguel Aguado, en cuya cara posterior pueden leerse los versos que Lope de Vega dedicó al homenajeado:
El fiero turco en Lepanto; / en la Tercera el francés; / y en todo mar el inglés, / tuvieron de verme espanto. / Rey servido y patria honrada / dirán mejor quién he sido / por la Cruz de mi apellido / y por la cruz de mi espada.
Bazán aparece pisando una bandera turca, vestido con media armadura y banda de Capitán General de la Armada sobre su pecho, apoyando la mano izquierda sobre el pomo de su espada y portando en la derecha una bengala de general.


"Allá donde se cruzan los caminos, 
donde el mar no se puede concebir, 
donde regresa siempre el fugitivo, 

pongamos que hablo de Madrid. "

Para los más estudiosos de la historia de Madrid, es visita obligada el nº 80 de nuestra calle. En 1986 nació La Librería, un espacio donde se podían encontrar los pocos libros que existían entonces sobre Madrid. En un principio se trataba de una sección pero con el tiempo fue creciendo hasta convertirse en la única librería dedicada en exclusiva a libros sobre Madrid, contando actualmente con más de 1000 títulos.

En el Nº- 46 de Mayor nació Lope de Vega .
Continuando con nuestro paseo, podemos seguir observando magníficos edificios pero nosotros nos vamos a detener en el nº 59. Su fachada y escaparate capturó inmediatamente nuestra atención.
Se trata de la Farmacia de la Reina Madre, una de las más antiguas de la capital, conocida popularmente con este nombre porque la Reina regente María Cristina encargaba en ella sus medicinas en el siglo XIX.
Pero la antigüedad de la Farmacia, se remonta años atrás, cuando la Farmacia suministraba los medicamentos a la Reina Isabel de Farnesio (esposa de Felipe V) en vez de hacerlo la Farmacia Real de Palacio, ya que temía que su hijastro Fernando VI, la envenenara. La decoración es de 1914, y en el interior se conservan más de 300 tarros de cerámica y cristal de los siglos XVI y XVII.
Se construyo en 1576 y su primera actividad estaba relacionada con la alquimia. El edificio donde se encuentra actualmente fue construido en 1913.

"Las niñas ya no quieren ser princesas, 
y a los niños les da por perseguir 
el mar dentro de un vaso de ginebra, 
pongamos que hablo de Madrid. "

En nuestro paseo por la calle Mayor, hemos llegado a la emblemática plaza de San Miguel, conocida especialmente por su singular Mercado.El Mercado de San Miguel fue inaugurado el 13 de Mayo de 1916. Había sido construido en dos fases, la primera finalizada en 1914 para no interrumpir el funcionamiento comercial del mercado. Sus elementos más característicos son los soportes de hierro de fundición de la estructura, la composición de las cubiertas, el sistema de desagües y la crestería cerámica que corona la cubierta.
Sin embargo, su actividad comercial fue decayendo poco a poco ya que sus instalaciones no podían competir frente a los modernos supermercados y centros comerciales.
Para evitar su defunción, un grupo de particulares con intereses arquitectónicos, gastronómicos y pertenecientes a diferentes ámbitos culturales y sociales han formado la sociedad: El Gastrónomo de San Miguel, actual dueña mayoritaria del mercado. Su objetivo es resucitar y mejorar su actividad tradicional creando un mercado que tiene como referencia el de La Boquería de Barcelona. Es toda una apuesta: Resucitar el mercado tradicional, el de la compra diaria, con las ventajas del siglo XXI. El 13 de Mayo de 2009 reabrió sus puertas.

"Los pájaros visitan al psiquiatra, 
las estrellas se olvidan de salir, 
la muerte viaja en ambulancias blancas, 
pongamos que hablo de Madrid. 

Es un mercado interesante, no creo que logre el impacto de La Boquería pero tiene sus encantos. Tal vez demasiado prolijo y moderno. Teníamos idea de hacer un parate para tomar una caña con algunas tapas pero preferimos buscar un lugar mas tradicional.

El elegido fue le Museo del Jamón. En el número 7 de la Calle Mayor junto a la Puerta del Sol en un edificio de exclusiva arquitectura su amplio salón conserva la decoración de lo que anteriormente fue un restaurante frecuentado por la aristocracia y la realeza. Pero para quienes desean solo unas tapas al paso la barra del lugar es ideal y allí comimos unos bocadillos increíbles. Era mediodía y calor comenzaba a sentirse en un día de sol pleno.
Nunca vi tantos jamones juntos en mi vida, el aire que se respira allí dentro es de una alegría pantagruélica. Una fiesta de los sentidos cuando uno ha caminado tanto llegar a este emblemático lugar es la gloria.




Un rato después estábamos entrando a la famosa e imponente Plaza Mayor. En ella, los grandes arcos de ingreso se abren a las calles de Ciudad Rodrigo, 7 de Julio, Felipe III y Sal. Nosotros ingresamos por Ciudad Rodrigo. Allí mismo había una indicación histórica. Contaba que esa calle se llamaba Calle Nueva en el año 1538 y sus edificios fueron terminados en 1629 . El nombre actual fue en agradecimiento cuando Rodrigo recuperó la ciudad que estaba en manos de los franceses en 1812.

"Donde el deseo viaja en ascensores, 
un agujero queda para mí, 
que me dejo la vida en sus rincones, 
pongamos que hablo de Madrid." 

Los orígenes de la plaza se remontan al siglo XVI, cuando en la confluencia de los caminos (hoy en día calles) de Toledo y Atocha, a las afueras de la villa medieval, se celebraba en este sitio, conocido como «plaza del Arrabal», el mercado principal de la villa, construyéndose en esta época una primera casa porticada, o lonja, para regular el comercio en la plaza.



Se trata de una plaza porticada de planta rectangular, de 129 metros de largo por 94 metros de ancho, que está completamente cerrada por edificios de viviendas de tres plantas, con 237 balcones en total que dan a la plaza.
Dispone de diez accesos, seis de ellos a través de grandes arcos que se abren a las calles 7 de Julio y Felipe III al norte; Sal y Gerona al este; Toledo al sur; y Ciudad Rodrigo al oeste.
Existe un séptimo arco, situado a la izquierda de la fachada de la Casa de la Carnicería, que no coincide con salida alguna de la plaza.
Y un octavo arco a la izquierda de la fachada occidental, de menores dimensiones, que tampoco coincide con salida alguna. Tres accesos no coinciden con arco alguno: Arco de Triunfo al norte; Zaragoza al este; y Botoneras al sur. El décimo acceso, tal vez el más conocido, es el Arco de Cuchilleros, en la esquina suroeste, que se abre sobre la calle de la Escalerilla de Piedra, pero este arco no es visible desde la plaza, ya que lo ocultan los soportales de esta. En el centro del lado norte de la plaza se levanta la Casa de la Panadería y enfrente de ella, en el lado sur, la Casa de la Carnicería.

En los soportales, sostenidos por pilares de granito, se alojan numerosos comercios de hostelería, por ser un importante punto turístico de Madrid, así como tiendas de coleccionistas, filatelia y numismática. Es una plaza llena de vida y la mas antigua de la ciudad.
Aquel mediodía estival había algunas damas vestidas con trajes típicos, mucha gente al cobijo de las mesas con sombrillas porque el sol arreciaba. Decidimos seguir camino a pocos metros se encuentra la Plaza del Sol y hacia allí nos encaminamos a lo que sería una largo día perdidos en el corazón de Madrid. (continuará).

"Cuando la muerte venga a visitarme, 
que me lleven al sur donde nací, 
aquí no queda sitio para nadie, 
pongamos que hablo de Madrid"