jueves, febrero 13, 2020

El Manzano de Tunuyan en la ruta sanmartiniana

La ilustración y fomento de las letras son las llaves maestras que abren las puertas de la abundancia y hacen felices a los pueblos." General Don José de San Martín 



Salimos con la idea de recorrer el valle de Uco y teníamos algunas paradas en el camino que tenían que ver con la ruta Sanmartiniana. Desde Valle del Sol podíamos observar una ruta que se perdía entre las montañas, nos dijeron que por ella, ahorraríamos un buen tramo. Qué significa evitar bajar hasta Potrerillos, tomar la ruta 7 hasta Mendoza, y desde allí la ruta 40. Este camino de ripio, atravesaba en diagonal por la montaña el camino a Tupungato y en algún tramo pasaba por tierras privadas pero sin inconvenientes. 





Lo primero que vimos cuando bajamos de nuestra montaña, fue en perfectiva nuestras casitas de altura. Nos maravilló tanto que nos detuvimos a sacarles fotos. Desde arriba las panorámicas eran increíbles, desde abajo si notaba que estábamos literalmente colgados de la cima. 

Luego tomamos el camino de con el auto y todo parecía un valle en el cual se podían ver algunos caballos y animales de campo. Pero de pronto comenzamos a subir una montaña, el Valle de Uco estaba del otro lado. Los caracoles muy pronunciados y con el precipicio que dejaba sin aliento fue un tramo que hicimos lentamente....es difícil calcular el tiempo pero habrán sido unos veinte minutos. 

Al llegar arriba una emplanada con vistas alucinantes justificó la empinada y riesgosa cuesta. Por supuesto que bajamos a tomar fotos y vimos como un auto que iba para el lado contrario volvió marcha atrás cuando se encontró el primer caracol.....era una pareja que venía de Tupungato e iba hacia Uspallata y le comentaron que por allí era mucho mas corto. Pero el conductor sufría de vértigo por lo cual nos preguntó que tan complicado era el camino y si lo aconsejábamos. Yo atiné a decirle que era muy corto el tramo y si aguantaba le convenía pero Cali les dijo rotundamente no.....como yo no sufro de vértigo seguramente él tuvo razón.

Atrás llegó otro auto con el mismo planteo pero ese se bajo , camino y volvió y se animó. Pero el primero nunca supimos que decisión tomó porque luego continuamos nuestro camino y ellos seguían sin decidirse. 
El camino continuo sin elevaciones y llegamos a Tupungato una ciudad muy grande que es prácticamente la mas importante del Valle de Uco. Aunque nuestro destino era un lugar de la ciudad de Tunuyan llamado El Manzano. El día estaba muy caluroso y extrañamente húmedo. Nubes oscuras iban quedando siempre atrás pero aún cuando nos alcanzaban no dejaban caer ni una gota de agua. 

La lluvia se hacía desear.  Sabemos que con el cambio climático todo sucede. A propósito de ello hemos visto como toda la provincia de Mendoza sin excepción, desde las grandes ciudades hasta los poblados mas pequeños se han hecho eco de la protección del agua, un bien para ellos absolutamente indispensable para vivir en una zona estéril y desértica. Su gran cruzada contra la megaminería y el frakking dio resultado aunque sospecho que será una batalla que deberá perseverar. 

El manzano es un lugar muy especial. Situado Ruta Prov. Nº 94. Los Chacayes. Tunuyán. 
Por el camino que conduce al Paso del Portillo, en la ruta hacia Chile, existía un árbol centenario con un poderoso tronco y coposo ramaje. Se trataba del árbol conocido como El Manzano Histórico o Manzano de San Martín.
La tradición relata que el general San Martín, al regresar de su campaña libertadora entró a la provincia por el Paso del Portillo. 

Al hacerlo en la última semana de enero de 1823, efectuó un alto frente al valle de Tunuyán a unos Kilómetros de la estancia Los Chacayes, para tomar un descanso.
El coronel Manuel Olazábal, que acudió a recibirlo, lo acompañó en esta circunstancia. Ambos dialogaron animadamente, evocando las gestas militares que los tuvieron como protagonistas.

La tradición memora que conversaron bajo la sombra de un manzano en esos días del verano mendocino. San Martín pasó esa noche en una improvisada tienda de campaña junto a ese árbol. Al día siguiente continuó su viaje hacia Mendoza. Era gobernador en esos momentos el General Pedro Molina.
El árbol que se señala como el que sirvió de albergue al Libertador y Olazábal, se secó a fines de la cuarta década de este siglo.
En la actualidad crece en ese lugar otro ejemplar de manzano. A su lado se levanta un monolito y un ofrendatorio. En sus cercanías, el monumento del escultor Luis Periotti rememora el encuentro de San Martín y Olazábal.
Por Decreto Nacional de 1975 se lo declaró lugar histórico. 

El lugar alberga además un interesante museo de la gesta sanmartiniana, una replica del camino de los andes por el que entró San Martín al regreso de la gesta libertadora de Perú, un trozo del manzano original, y alguna imágenes históricas muy interesantes. 
Luego cruzamos a la plaza principal donde se encuentra una hermosa feria de artesanos y también un pequeño polo gastronómico. Hicimos una parada técnica para una cerveza y un almuerzo variado. Todo lo que hemos comido en Mendoza ha sido exquisito. Aquí volvimos a degustar unas empanadas y también un sandwich monumental. 

Seguimos recorriendo el Valle de Uco y duramente largos kilómetros nos acompañaron viñedos a cada mano de la ruta. Y unos cielos que eran realmente obras de arte. Luego nos adentramos en una ruta de ripio tremendo para intentar llegar a la Laguna del Diamante pero lamentablemente no alcanzamos el horario para subir hasta el Volcán del Maipo. Por lo cual regresamos ya por ruta 40, hicimos una parada para comprar orégano a los productores de la zona  y el atardecer nos encontró llegando al Dique de Potrerillos. Un día mas lleno de belleza natural, emocionantes historias y aún quedaba mucho por venir. Pero eso...se los cuento en el próximo post!


 PD : En 2014 tuvimos la alegría de vivir la Fiesta de la Vendimia en Mendoza y hubo un homenaje al Gral San Martín. Comparto con ustedes un vídeo de recuerdo de aquel momento inolvidable!












martes, febrero 04, 2020

Cañon de Atuel haciendo camino al andar!




 No vayas a donde el camino te lleve, ve a donde no hay camino y deja un rastro.


Muy temprano por la mañana partimos hacia el Cañon de
Atuel en el sur de la provincia de Mendoza. Desde Potrerillos tomamos la ruta 7 hasta la emblemática Ruta 40 que recorre la Argentina de Norte a  Sur paralela a la Cordillera de los Andes. En total eran

297 km que también desandaríamos para regresar. La ruta esta impecable y antes del mediodía entrabamos por Valle Grande. En la zona donde se contratan las excursiones de rafting que tiene cientos de opciones paramos a almorzar en una parrilla. Un rato después desde el paredón de la presa de Valle Grande que abre espacio a un enorme espejo de agua verde esmeralda iniciábamos nuestra recorrida. La zona es muy verde, esta llena de campings y cabañas y propuestas de todo tipo de actividades como natación, buceo, esquí, remo, motonaútica, paseo en catamaran, windsur, etc. 

El cañón tiene 56 km y un camino de ripio con puntos panorámicos que quitan el aliento. Asi fue nuestra primera parada en el Mirador Valle Grande donde se pueden ver las hermosas playas de fina arena a la que se accede por catamaran. Luego seguimos los 50 km que van paralelos al Río Atuel. Lo que maravilla , ademas de los paisajes es la variedad de formaciones rocosas que fueron tomando distintos nombres como : Los alfajores, La Torta de Hojaldre, El Cinturón de San Martín, La Procesión, El Hongo, El Búho y El Submarino. 
En su extensión se pueden encontrar 4 embalses:El Nihuil, Aisol, Tierras Blancas y Valle Grande. Son presas que regulan su caudal y se aprovechan para la generación de energía eléctrica.​ Gran parte de la energía se da a la provincia de Mendoza y está interconectada a la red nacional de energía eléctrica.
Rocas volcánicas, cóndores, geoformas, cardones y espejos de agua transparente se suceden en un camino agreste como si hubieran cortado una montaña al medio y allí transitáramos.....que en realidad es algo bastante literal. De las geoformas producidas por el agua y el viento la que mas me impactó fue el Museo de Cera , es realmente asombroso. 

En el camino, en medio de la nada, una familia con sus niñas vendían piedras de cristal de roca que compramos maravillados. Luego hicimos una parada a la vera del río para tomar unos mates y disfrutar de sus aguas cristalinas ya que era un día de calor muy soleado. 
En otro punto descubrimos varios cóndores volando y nos detuvimos a fotografiarlos. Estuvieron un buen rato dando su típico vuelo en círculos sobre nuestras cabezas. Sólo nos rodeaba la montaña de piedras talladas y 
el rumor del Rio Atuel que es musicalidad pura. Fue un momento de esos que guardan para siempre. Hicimos también algunas paradas para ver las represas y realmente sorprende cuando en medio de semejante paisaje natural aparece la mano del hombre magistralmente usada para aprovechar el recurso natural. 


El Cañon fue formado por la erosión fluvial ....si...todo eso lo hizo el río....y data del paleozoico superior! 
Está perfectamente señalizado en cuanto a cartelería y si bien no hay señal de celulares hay suficiente movimiento de turismo como para que ante un eventual inconveniente se pueda tomar contacto con otros autos. 

Es tal vez uno de los lugares mas fotografiables que hayamos visto en nuestro país, llevamos no menos de cinco horas para recorrer los 50 km pero porque paramos constantemente ya que siempre hay algo para mirar y diferente. 
Terminamos el recorrido en la bella Villa Nihuil que tiene unas vista panorámicas muy bellas y desde allí emprendimos el regreso a Potrerillos pero decidimos hacerlo por una ruta interna de ripio que fue otro viaje. 



De camino paramos en la una presa llamada Agua del Toro, un embalse con fines de aprovechamiento hidroeléctrico, riego y control de crecidas ubicada sobre el río Diamante
El embalse resultante es un atractivo turístico relativamente poco explotado, sobre todo como destino de pescadores de pejerrey. Es el segundo embalse más grande de la provincia de Mendoza.​ El embalse también cumple funciones de regulación de las aguas del río Diamante, junto con los demás embalses del río, permitiendo el riego de 90 000 ha aguas abajo y protegiendo a poblaciones costeras de posibles daños por crecidas. El lugar es imponente y aparece en medio de la nada misma. A través de ese camino por momento con piedras que hacían difícil seguir la huella vivimos una aventura increíble, todo sucedía en un llano absoluto y cada tanto aparecía en el horizonte una montaña enorme y solo podíamos ver su silueta de vez en cuando. Tenía evidentemente que ver con la altura sobre la que iba la ruta, pero mas allá de las leyes de la física ( en la que no logramos descifrar el dilema) tampoco logramos ponernos de acuerdo si aparecía cuando subíamos o cuando bajábamos.... cosa que tampoco se notaba! La bautizamos "La montaña de Cali" porque fue el primero que la vio y dijo "que cosa rara semejante montaña ahí sola"  La montaña de Cali era siempre una silueta en el horizonte....cada tanto aparecía alguna vaca aislada en medio de la nada y casi en suelo estéril. Discurrimos la tarde que iba cayendo preguntando de quien serían esas vacas. 



Nuestro camino llegaba al Sosneado y como el tiempo no nos alcanzaba decidimos dejarlo para la próxima al  igual que la subida al Volcán del Maipo para visitar la Laguna del Diamante. Antes de la intersección con la ruta 40 pasamos bastante cerca de la Montaña de Cali y también vimos unas estancias bastante alejadas de las vacas pero que evidentemente eran sus dueños. Para despedirnos se nos cruzaron en la ruta una cantidad de ovejas importante y entre ellas la famosa y única oveja negra de esa familia....La decisión de elegir la ruta de un mapa de papel aunque jugada fue acertada porque fuera de todo circuito turístico , casi sin huella vivimos una experiencia fascinante. 


Como cada noche cuando llegamos a Valle del Sol nos aguardaban las estrellas y la comida casera de El Lagarto nuestra proveduría amiga. Y la paz y el sosiego de nuestra casa en la montaña que aún hoy recordamos como un lugar en el mundo. Aún nos quedaba camino por recorrer. Una vez mas afirmamos que nuestra país es francamente interminablemente bello....y se los seguiré contando en los próximos posteos!

miércoles, enero 22, 2020

Visitar el Aconcagua, el segundo pico mas alto del planeta.

 "Olvidamos que el ciclo del agua y el ciclo de la vida son uno mismo" de Jacques Y. Cousteau. 

 ESTE BLOG APOYA AL MOVIMIENTO AUTOCONVOCADO DEL PUEBLO MENDOCINO EN DEFENSA DEL AGUA 




A las 9 de la mañana partimos con destino a la cordillera. Desde Potrerillos tomamos la ruta 7 que resulta apasionante cuando comienza la cinta  asfáltica a rodearse de las milenarias montañas que emergieran del océano seis millones de años. Cada expresión de la erosión es una obra de arte de la naturaleza que apreciar. La Cordillera de los Andes impone respeto y simultáneamente estruja nuestro corazón de pequeños seres del universo infinito. El cerro de los siete colores de Uspallata pasa ante nuestros ojos iluminados de maravilla. 
Pensamos en la gesta Sanmartiniana y el asombro nos asalta por sorpresa. Desde pequeños nos dicen que San Martín cruzó los Andes con un ejército relativamente escaso y lleno de carencias para liberar a las colonias españolas . Es de manual y forma parte de nuestra primera educación . Pero tratar de imaginarlo hoy in situ es imposible. Sin rutas, ni tecnología. Solo con pasión , coraje y estrategia. Mientras se suceden los paisajes la cordillera se vuelve cada vez más seca, árida, piedra y camino. Comienzan a verse pequeños deshielos que bajan como vertientes entre las piedras de agua cristalina. Todo el camino nos acompaña el Río Mendoza y la trocha angosta del viejo tren. La primera parada será en el Parque Provincial Aconcagua para visitar la Laguna de los Horcones y poder ver a la
distancia una de las caras del nevado más alto de la cordillera de los Andes con 6959 mts snm. El cerro Aconcagua está situado en extremo sur de la cadena denominada los Penitentes, y con su altura se lleva el atributo del ser la mayor elevación del mundo fuera del sistema del Himalaya.  Lo custodian colosos de gran altura como el cerro Catedral al noroeste con 5200 msnm, el Cuerno (5450 msnm), Bonete (5100 msnm) y otros 

La primera vez que lo visitamos fue en enero 1997. Recuerdo que ingresamos caminando luego de dejar el auto en el estacionamiento y nadie nos indicó nada. Había un sendero de tierra y piedras que comenzamos a transitar. A lo lejos una fila de mulas cargadas y caballos emprendía su camino a la base del Aconcagua. Luego nos contaron que los contratan alpinistas pero también se puede realizar la experiencia por si misma. Hacen noche en la montaña en carpas y distintos tramos cabalgando o caminando y lleva un par de días. Calculo que aún hoy lo siguen haciendo. En aquella oportunidad solos a unos mil metros de la entrada nos encontramos con una laguna azul enorme y el cartel que rezaba Laguna Los Horcones. Quedamos maravillados , a su alrededor se percibían unos micro tornados que provocaban una extraña sensación...como si estuviéramos en otro planeta. Las altas cumbres alrededor, la aridez de la piedra, el agua Azul como el cielo y un silencio que solo tiene la montaña. 
Volvimos en marzo de 2014 y nos sorprendió un camino demarcado naturalmente con 2500 mts, algún desnivel y un mirador pero lamentablemente la laguna estaba con tan poca agua que no podíamos creerlo. El cambio climático estaba mostrando su capacidad de daño.
En esta oportunidad la laguna tenia un poco más de agua pero su ecosistema era diferente. Hay patos y vegetación que se formó en sus partes vacías, y ya no es azul . Además que había bastantes turistas más. 
En cualquier caso el lugar es deslumbrante. El entorno sigue siendo increíble el pico del Aconcagua por momentos emociona con sus nieves eternas...¿cuán eternas? No lo sé y me da temor pensarlo. El invierno pasado no nevó suficiente, no nevó en pre cordillera y el fabuloso cordón de plata que vimos en las anteriores oportunidades no estaba....apenas unos hilos blancos del deshielo, el Rio Mendoza con muy bajo caudal y la provincia ha decretado la sequía. 

Quiero expresar aquí mi admiración profunda por el pueblo mendocino que unas semanas antes salió a la calle a defender el agua . Una marcha multitudinaria contra la nueva ley de minería que permitía el uso del cianuro. El 26 de diciembre el gobierno dio marcha atrás. Y hoy recorriendo la provincia no hay localidad que no tenga un cartel que reza : El agua no se toca, No al fracking, etc 
La marcha pacífica caminando desde San Carlos en el Valle de Uco hasta la capital para las navidades fue conmovedora. 
Nos cansamos de sacarle fotos a la cumbre nevada del Aconcagua, bajo un cielo azul perfecto. Muchas veces un ave muy particular de nuestra tierra llamada Chingolo se nos acercó amistosamente. Por momentos me parecía que posaba para la foto. Parece que acompañan el camino de los andinistas y comen de sus restos de comida. Son realmente amigables y muy simpáticos. He leído que disputan el territorio con otro ave muy apreciado en nuestro país y sobre todo en Buenos Aires....los gorriones. Antes de retirarnos del parque visitamos un sector de restos fósiles que nos dejó con la boca abierta. Las piedras que aún conservar restos de animales marinos petrificados en la roca. Fue apasionante buscar sus huellas.... Y continuamos viaje hasta Las Cuevas , un pueblo de frontera (con Chile)y tiene menos de 50 habitantes la mayoría perteneciente a personal de Gendarmería Nacional, Migraciones y Aduanas que trabajan en el paso fronterizo.
Cuna del viento, puerta de entrada y de despedida de la provincia. Se encuentra entre dos túneles en la Ruta 7 , el llamado 14 y el Cristo Redentor . Quienes más lo frecuentan Son los montañistas que se reparten entre los cuatro hostel, para aclimatarse antes de comenzar a escalar. Al tener algunos restaurantes que abre todo el año suele verse llegar micros con turistas en su visita al Cristo Redentor. En invierno la ruta suele cerrarse cuando hay grandes temporales de nieve porque es también zona de avalanchas.

La recorrimos tan entusiasmados que de pronto vimos la bandera de Chile flameando en un mástil y retornamos sobre nuestros pasos.
De regreso hicimos una parada en Puente del Inca donde realmente se desatan todos los vientos. 
A 2700 metros de altitud Esta curiosidad geomorfológica tiene unos 48 metros de longitud, 28 de ancho y 8 de espesor, y se encuentra suspendido a 27 metros sobre el río. Penden de este puente natural una serie de estalactitas, inflorescencias cálcicas y en invierno agujas de hielo. 
La formación se produjo por la erosión hídrica del río Las Cuevas 
Las aguas minero termales cementaron luego la zona con una carcasa ferruginosa, lo que le otorgó su curiosa forma y un colorido en los tonos del naranja, amarillo y ocre.

Las ruinas del Hotel Termas de Puente del Inca forman parte de la escenografía en un conjunto mimetizado con el puente. La antigua construcción utilizaba las aguas termales como valor agregado a sus servicios de hospedaje y constituía todo un lujo en plena montaña. Hoy en día se intenta conservar el lugar por su valor geológico y promover un turismo ecológico que preserve los recursos naturales de las áreas protegidas sin provocar desequilibrios ambientales.
En el lugar hay una feria de puestos de artesanías que recorrimos un poco agobiados porque llevábamos muchas horas de altura, calor y allí viento. Afortunadamente no nos afecto el famoso Sorocho o mal de altura porque no comimos y tomamos todo el tiempo agua. Y unos mates con hojas de coca que trajimos de nuestro último viaje a Jujuy! 


Finalmente descendimos hasta Uspallata ya a 2039 mts snm. En el año 2018 los distritos de Las Cuevas, Penitentes y Uspallata fueron fusionados en uno solo llamado en la actualidad "Uspallata y Alta Montaña"
Uspallata ha tenido participación de importancia histórica en la campaña del Ejército de los Andes, pues es el lugar donde se reunieron dos ejércitos antes del cruce de los Andes. Al mando de Juan Gregorio de las Heras, cruzaron la cordillera a través del paso de Uspallata, en 1817 con el propósito de liberar a Chile de las manos realistas.

Nos detuvimos en lo que fuera el antiguo casino he convertido en el centro cultural de la ciudad. Es prácticamente la puerta de entrada a la misma. Tomamos fotos en los magníficos murales, que seis artistas realizarán con imágenes del arte precolombino . Luego almorzamos bajo una añosa arboleda y emprendimos retorno al Valle del Sol. 
Al regreso a nuestra casita de la montaña disfrutamos las vistas y Wally se relajó leyendo frente al gran balcón. Como cada noche había vino, cocina casera y un cielo infinito de estrellas que velaban nuestro sueño en el arrullador silencio de la montaña.