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viernes, abril 14, 2017

Morro de Sao Pablo: Excursión al paraíso de Boipeba



" Si realmente amas la naturaleza, encontraras la belleza en todas partes." Vincent Van Gogh.



Destinamos cinco días para visitar el Morro de Sao Paulo porque la oferta de lugares para conocer y actividades es realmente importante. Además hasta que uno no llega al morro personalmente no se da realmente una idea cabal de lo que ofrece.
Llegamos en un ferry al mediodía. Para conocer las formas de llegar les sugiero que visiten mi post referido a "Como llegar al Morro de Sao Pablo" que tiene todos los datos útiles que puedan necesitar.
El primer día nos alojamos en la Posada Bahia Bacana de la Primera Playa. Estuvimos conformes con la elección. El hotel tiene todos los servicios que puedas necesitar, diseño, detalles, desayuno muy variado, un servicio de te con tortas caseras sobre la tarde sin cargo, playa propia con servicio de reposeras y sombrillas, una terraza bar con una piscina con hidromasajes como un balcón hacia el mar, tragos y crepes, 
Pasamos un día hermoso de playa y sobre la tarde fuimos a caminar, recorrimos la popular y concurrida Segunda Playa y llegamos hasta la Tercera Playa. Las primeras impresiones que tuvimos del morro fue que sus locales de ropa son realmente muy especiales. Cada uno de ellos tiene diseños propios de autor e incluso la puesta de sus escaparates es artística. Luego notamos que la zona de la Tercera Playa tiene una importante cantidad de restaurantes italianos debido a la importante inmigración de Italia en el morro, segunda después de la argentina en elegirlo como segundo hogar. Al regreso ya había caído el sol y vimos con asombro una luna llena saliendo del mar completamente anaranjada. Cenamos en uno de los restaurantes italianos llamado "Chez Max" y realmente comimos buenas pastas, repetiríamos las noches siguientes en busca de pizza que eran exquisitas. 

Al día siguiente nos levantaríamos temprano para estar en el punto de encuentro , el local de Puro Prazer en la Tercera Praia donde arrancaría nuestra primera excursión llamada "Passeio Volta à Ilha - Tinharé e Boipeba" imperdible para quienes visiten el morro por primera vez. 
La elegimos en principio porque habia leido de Boipeba una Reserva de Biosfera y Patrimonio de la humanidad de la Unesco. Boipeba, Tinharé (donde está Morro de San Pablo) y Cairú forman lo que a la distancia parece ser una gran isla, pero que son tres, separadas por ríos. 
En este tour embarcado se puede tener una amplia visión de las islas. A la vez tiene momentos de emoción, de relajación, de diversión en embarcaciones tipo bote o flex que resultan también atractivas. Tienen varias paradas que dependen de las mareas. La primera la hicimos en Morere, ya en la isla de Boipeba. Es indescriptible la sensación de estar en las piscinas en medio del mar. El contacto con snorkel o incluso sin él (aunque es indispensable)  con la fauna marina donde prevalecen peces de colores y arrecifes. 
Allí , en medio de mar, se observa a lo lejos la belleza natural de las playas de Morere y un "barco-bar" ofrece con mesas flotante tragos y petiscos a modo de brunch mañanero.  Y allí estábamos , Skol y camarones en mano, bajo un sol luminoso rodeados literalmente de peces que nadaban entre las curvas de nuestros cuerpos. El agua mas cristalina es imposible. Las paradas duran aproximadamente 50 minutos.
Boipeba es uno de los más antiguos lugares de colonización de Bahía, ya que en 1537 los jesuitas fundaron la Aldea y Residencia de Boipeba. Hay en la isla tres pueblos: Velha Boipeba, São Sebastião, Moreré y Monte Alegre. El único acceso es por mar o por río. El acceso fluvial es más utilizado debido a la seguridad que ofrecen las tranquilas aguas del estuario. Sin embargo, este acceso tiene pequeños obstáculos en los momentos de marea baja por la existencia de algunos bancos de arena.


Allí nos ofrecieron  dos opciones, quedarnos y almorzar las famosas langostas del restaurante Guido en la playa o  tomar una caminata ( de Praia Cueira a Praia Boca da Barra) con un muchacho que atraviesa parte de la isla y nos caminamos hasta la Veha Biopeba. Como habíamos comido mucha langosta en Salvador escogimos la caminata. 
Formado alrededor de la Plaza Santo Antonio, Velha Boipeba es la villa principal de la isla con una población de alrededor de 1600 personas, principalmente relacionadas a la actividad pesquera, aunque han recibido una gran influencia del turismo en los últimos 10 años. La Iglesia del Divino Espíritu Santo es el monumento histórico más importante y data del siglo XVII.
Los 4000 habitantes de Boipeba viven de lo que pescan, del turismo y del trabajo en las estancias de coco. La mitad de la isla es propiedad de un italiano millonario, Fabio Perini, que la visita dos o tres veces al año. Su mansión está en la isla de Tinharé -nombre formal de la isla en que está Morro de Sao Pablo-, frente a Boipeba. Dueño de las estancias de coco, dicen quienes lo conocen que Perini es favorable a preservar la belleza natural de la isla sin hacer en ella especulación inmobiliaria o convertirla en un punto  turístico.
Como Boipeba es un Area de Protección Ambiental (APA), hay también un control rígido para construir. Recientemente los pobladores de la isla hicieron una protesta insólita: a alguien se le ocurrió importar un auto, artículo que aquí no hay. ¿Resultado? El coche tuvo que volver al continente. ¿Qué significa Boipeba? En tupí guaraní, la lengua hablada por los aborígenes en 1565 cuando llegaron los portugueses, significa víbora chata (mboi pewa). No, no hay víboras. Es así como los indios llamaban a las tortugas marinas que siempre andan de visita por la isla.
En el camino el joven  guía que llevaba la camiseta del Neymar del Barcelona nos mostró un árbol de Guayaba un árbol tropical que da una fruta comestible exquisita (eso nos dijo) , que además tiene propiedades digestivas, depurativas y nos invitó a comprar un jugo del mismo. Esa fue una parada muy afortunada porque ya era casi mediodía y el calor mas la caminata resultaron bastante agobiantes. Decidimos probar el jugo y era riquísimo. De camino visitamos una casa museo de restos marinos algo peculiar al igual que su dueño para desembocar en un restaurante al lado del mar donde comimos pescados. 
Luego nos embarcamos nuevamente pero ya por el Rio do Inferno hacia la ciudad de Cairú.  De camino hubo una parada en Canavieira , también una estructura de madera sobre el rio que tiene una criadero  natural de ostras y cangrejos . Allí degustamos los mismos y aprovechamos para nadar un rato en el agua de ese río cálido y limpio. Una delicia!
Al llegar a Cairú caminamos hasta el Convento de San Antonio donde realizamos una visita. 
Cairú es la segunda ciudad más antigua de todo Brasil después de Porto Seguro. Fue descubierta por los portugueses en 1501 y fundada en 1531. En el año 1608 se convirtió en municipio, conocido como Vila de Nossa Senhora do Rosario do Cairu. Actualmente,las islas del archipiélago siguen habitadas por nativos descendientes de tribus indígenas, principalmente los Índios Aymorés. Su principal recurso económico, además del turismo, es la pesca. Sus calles y casas antiguas y pintorescas me produjeron un dejavú de algunos barrios de Lisboa. En realidad, además de su arquitectura, también el convento me retrajo allí. Obviamente que todo mas humilde pero con su impronta bien notable. 

Cuando regresábamos al muelle caminando entre calles casi desiertas en una tarde de mucho calor compramos un helado de palito (eu paleto!!) a un vendedor callejero. Julian pidió de limón y puedo jurar que tenía la misma esencia aromática que aquí en mi país usamos para los jabones.....Afortunadamente nosotros pedimos de leche condensada y estaba bueno. 

Retornamos al morro navegando por el río hasta el puerto rodeados de manglares y un aire de frescura que solo inspiraba pureza. Durante el tiempo en que duró esa navegación de regreso había algo místico, una comunión con la vida a través de la naturaleza. Como si faltara algo el sol comenzó a bajar en el horizonte sobre el agua  a espaldas del morro.  No creo poder describir con palabras tanta maravilla. Cuando se produjo el crepúsculo las embarcaciones pequeñas que iban hacia el puerto dieron a la vista una postal increíble. 
 Fue un día de muchas emociones y un despliegue de belleza que pocas veces se ven en un solo día. 
Se recomienda llevar protector solar, gafas, sombrero y cámara si bien la recomendación es obvia realmente la falta de cualquiera de estos elementos puede hacer que no se disfrute tamaña excursión.

Sobre las cinco de la tarde bajamos mojados, bronceados, felices y mientras subimos la enorme cuesta hacia el morro caminábamos conscientes que hay días mágicos. Allí estábamos los cuatro frente a la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz que recibe a los visitantes del morro muy agradecidos, a la vida, a la ley universal , a Dios o a quien uno crea por regalarnos uno de ellos y no lo olvidaremos jamás. 

Les dejo un video del momento de llegada a las piscinas naturales de Morere. Tal vez la playa mas hermosa que hayamos visto hasta ahora. 

video


Los tours que realizamos en nuestra visita al Morro de Sao Paulo fueron contratados a Zulu Turismo 
Facebook: https://www.facebook.com/ZuluTurismo




lunes, febrero 13, 2017

Segovia : la ciudad gótica donde vivió Machado

¡Aquellas horas, Dios mío, tejidas todas ellas con el más puro lino de la esperanza, cuando unos pocos viejos republicanos izamos la bandera tricolor en el Ayuntamiento de Segovia! (...) Con las primeras hojas de los chopos y las últimas flores de los almendros, la primavera traía a nuestra república de la mano.
Antonio Machado


Cuando dejamos Toledo para visitar Segovia el cielo comenzó a nublarse lo cual resultó un alivo dado que llevabamos diez horas de ruta con el sol ininterrumpido. Arribamos a Segovia eran alrededor de las 18 30 hs y apenas entramos a la ciudad el imponente acueducto romano declarado Patrimonio de la Humanidad al igual que la ciudad no tomó por sorpresa. Era muchísimo mas grande de lo que imaginamos. Caminamos hacia él como hipnotizados.



El Acueducto de Segovia, localizado en la emblemática plaza del Azoguejo, es el símbolo distintivo de la ciudad; se desconoce la fecha de su construcción, que pudo llevarse a cabo a finales del siglo I o principios del siglo II, y se trata de la obra de ingeniería civil romana más importante de España. Fue realizado con unos 25 000 sillares de granito unidos sin ningún tipo de argamasa, tiene una longitud de 818 metros en su parte más visible; aunque no hay que olvidar que su recorrido total es de unos 15km desde el azud de captación próximo al Embalse de Puente Alta. Consta de más de 170 arcos y su parte más alta mide 29 metros, medida que alcanza en el Azoguejo, su zona más visitada. Allí estábamos nosotros a sus pies. O a los pies de los romanos que han hecho del mundo occidental prácticamente todo lo que es. Mientras escribo estos datos numéricos me pregunto si podré trasmitir la magnitud de la obra pero creo que este es el tipo de lugares que hay que ver por uno mismo. 
Un dato no menor: todavía esta en uso!




Subimos hasta la parte superior al llamado Mirador del Postigo  que nos permitió una vista hermosa de la plaza y la edificación medieval de la ciudad. 

Luego salimos a recorrerla sin demasiado tiempo. A pocos metros pudimos ver la Loba Capitolina.Reproducción de la estatua de la diosa Luperca amamantando a Rómulo y Remo. La estatua original en los Museos Capitolinos de Roma. Esta copia fue donada por Roma a la ciudad de Segovia en 1974, coincidiendo con el bimilenario del formidable acueducto romano de esa capital castellana. La estatua se encuentra ubicada precisamente tras el acueducto.





Nos internamos en esa ciudad amurallada de fachadas ocres y tejados rojos tan gótica como pocas, pero nos vino al recuerdo la hermosa Bologna en Italia. Primero por la calle de los Caballeros que tienen su barrio homonino lleno de casas donde vivieron los nobles. Caminamos por la calle Serafín hasta la plaza donde se encuentra la Catedral de la ciudad. La Plaza Mayor tiene una glorieta en el medio y ese día se festejaba algo pues estaba montado un escenario donde tocaban músicos locales. Está rodeada de restaurantes y bares de tape. Y desde ella se puede observar la distintas vista de la Catedral y las construcciones aledañas. 

Aunque en tiempos de la Restauración borbónica se llamó Plaza de la Constitución, y después de la última guerra civil, se denominó plaza de Franco, hasta que con la vuelta a la democracia volvió a titularse oficialmente como todo el mundo la conoce. Junto a la plaza del Azoguejo, es el corazón de la ciudad de Segovia.


La plaza está delimitada por el ábside de la catedral y por la nueva iglesia de San Miguel, la que sustituyó a la anterior del mismo nombre, que se derrumbó en 1532, ubicada en una dirección diferente a la que tuvo en origen. La Plaza Mayor se encuentra en el centro del caserío amurallado y en ella se emplaza la Casa-Ayuntamiento, que para eso es Plaza Mayor.
La catedral de Santa María es la última catedral gótica que se construyó en España. Está considerada como la obra maestra del gótico vasco-castellano y se la conoce como “La Dama de las Catedrales”. Se trata de la tercera catedral de la ciudad, y conserva el claustro de la segunda, ubicada frente al alcázar y destruida durante la Guerra de las Comunidades en 1520. Fue consagrada en 1768 y tiene unas dimensiones de 105 metros de largo, 50 de ancho y 33 de altura en la nave central; consta de 18 capillas y dispone de tres puertas de acceso: la del Perdón, la de San Frutos y la de San Geroteo, primer obispo de la diócesis.

El teatro Juan Bravo es el teatro principal de la ciudad de Segovia inaugurado el 26 de octubre de 1918, se sitúa también en la Plaza Mayor segoviana, en el mismo lugar que anteriormente habían ocupado el teatro de La Zarzuela y el cine Reina Victoria. Recibe su nombre del líder comunero local.
Luego nos adentramos en la judería la fecha de 1215 es la que marca inequívocamente la presencia judía en Segovia, no obstante esta presencia habría que remontarla hasta finales del siglo XI.

Los lugares donde existió asentamiento de población judía  estaban en torno a la actual plaza de la Merced y las parroquias de San Miguel y de San Andrés, todos ellos dentro de la ciudad amurallada. 
Nos hubiera gustado seguir hasta el Alcazar y las puertas de las murallas pero ya caía la tarde y debíamos llegar a Madrid. Sin embargo pasamos por la única Casa-Museo del poeta Antonio Machado, ubicada en el actual número 5 de la calle Desamparados, en pleno centro de la ciudad. En esta antigua pensión se pueden encontrar retratos de Machado, sus muebles, recuerdos o imágenes de Leonor y Guiomar; en definitiva, la memoria de sus pasos por la ciudad... Allí vivió 12 años , llegó en noviembre de 1919 considerándose una de las etapas más creativas de su vida. Aquí escribió gran parte de su obra teatral, creó dos de sus personajes más famosos (Juan de Mairena y Abel Martín) y conoció a su nueva musa, Guiomar, con la que se reunía los fines de semana en Madrid. Fue profesor de francés y con otros intelectuales fundo la Universidad Popular Segoviana. 

De camino a donde estacionamos el auto pasamos por la Iglesia de San Esteban cuya arquitectura se eleva en el paisaje .Es un templo románico construido originalmente en el siglo XII. Destaca por su torre de 56 metros de alto, la más alta de este estilo en la península ibérica.
La iglesia, situada en la plaza del mismo nombre de la ciudad, posee un pórtico en la fachada meridional con diez arcos y capiteles adornador con grabados medievales. 
Segovia a vuelo de pájaro alcanzó para que deseáramos verla nuevamente. Nos dejó con ganas. Toda es opaco color que da el gótico se veía contrarrestado por la alegría de la gente que paseaba en sus calles y colmaba las mesitas de lo bares de tapas. Tal vez sea que ese casco histórico al estar amurallado aún puede mantener ese halo medieval intacto. De las ciudades que mas nos han gustado y a la que seguramente volveremos alguna vez. 
Las ventajas de viajar en verano por el hemisferio Norte entre otras cosas es que los días son largos muy largos. Emprendimos la ruta hacia Madrid , aproximadamente unos 90 km 
Y aún de día llegamos a la capital española. Nuestro hotel se encontraba en la Gran Vía a pocos pasos del Corte Ingles pero su entrada estaba por la calle que la perpendicular a pocos metros. Era el Hotel Arosa en la Calle de la Salud 21.  
El tránsito era infernal, hacía mucho calor y una vez que ubicamos la callecita ya era de noche y comenzamos a dar vueltas para lograr estacionar cosa que era realmente imposible. Wally dijo "después de casi un mes me siento otra vez en Buenos Aires"....bastante molesto por el tráfico.  Los dos días que estaríamos en Madrid era claro que prescindiríamos del auto pero donde aparcarlo teniendo en cuenta que los valores eran altísimos. Finalmente dejamos el auto en la puerta del hotel y le pedimos en el check in que nos permitiera bajar las cosas y en un rato bajaríamos a buscar donde dejarlo. Así fue que aproximadamente a las 22 hs empezamos a recorrer Madrid y afortunadamente nos cruzamos con unos muchachos que tomaban una cerveza en una esquina a quienes le preguntamos donde estaba permitido estacionar. Nos sugirió que fuéramos hasta la Estación de Metro de Aluche un poco fuera de la ciudad a unos 40 minutos de metro. Allí había un amplio estacionamiento que se llenaba solo los domingos cuando estaban los puestos de los vendedores del Mercado de Aluche. Además una enorme estación de servicio lo flanqueaba. Era viernes y hasta el domingo que arrancábamos hacia el País Vasco podía quedar allí, era seguro y sin costo. Con alguna dificultad logramos llegar a destino. Dejamos el auto allí y esperamos el bus que nos llevó hasta la Gran Vía. Ese día habíamos partido de Granada, habíamos hecho playa en Marbella, recorrido parte del Camino de La Mancha, visitado Toledo y Segovia y a las 2 de la madrugada caímos rendidos en la cama del hotel de Madrid. Cansado pero muy felices después de un día grabado en las retinas para siempre. España nos estaba conquistando y aún faltaba mucho por ofrecernos a nosotros que viajamos con el corazón abierto de par en par. 


jueves, febrero 09, 2017

Toledo y el Camino de La Mancha


 "El amor junta los cetros con los cayados; la grandeza con la bajeza; hace posible lo imposible; iguala diferentes estados y viene a ser poderoso como la muerte." Don Miguel de Cervantes Saavedra

Nos fuimos de Granada un día de verano muy temprano por la mañana. Recorrimos la Costa del Sol desde Málaga pasando por Fuengirola hasta Marbella donde pasamos unas horas de playa y elegimos las Dunas de Ärtola nudo naturista en Cabo Pino . He realizado las crónicas de esa mañana estival en un posteo anterior que pueden encontrar en el siguiente NUDISMO NATURISTA EN MARBELLA. Toda la zona balnearia es muy pintoresca, por ejemplo Torremolinos que fue una ciudad muy de moda en los años 70 por la presencia de grandes estrellas del cine que veraneaban allí hoy es una ciudad con la apariencia retro que no ha se ha modernizado y que fue abandonada por las grandes figuras. Aún así es muy bonita. Fuengirola es bastante similar  y Marbella especialmente tiene un puerto donde se pueden ver embarcaciones de muy acaudalado valor. Creo que el gran plus que lleva esta costa con respecto a su fama son las arenas doradas que surgen de sus orillas y que es poco usual en España tan rocosa. Para nosotros que tenemos grandes extensiones de arena en las playas de la costa atlántica no nos pareció nada del otro mundo. Además el mar esta mas abierto que en norte y la zona es mas ventosa.
Al mediodía estuvimos en Málaga de paso (y seguramente volveremos) para tomar uno de los caminos de La Mancha de mi admirado Quijote. El destino final era Madrid pero de camino habíamos elegido dos ciudades para conocer: Toledo y Segovia. No nos equivocamos porque no nos defraudaron ni un poquito.

TOLEDO ( a vuelo de pájaro)




En el camino vimos algunos molinos de aquellos tiempos, y soñamos que eran contra los que lucho Don Quijote en el Campo de Montiel. Leí el Quijote de Cervantes cuando tenía 16 años, tomé de la biblioteca un libro muy viejo y con letra muy pequeña descolorido. Lo hice bajo la guía de la profesora de literatura del colegio secundario que se llamaba Profesora Castori. Ella fue quien despertó en mi un profundo amor por la literatura española medioeval, y recorrer esta ruta me hizo revivir muchos recuerdos del libro y de ella.
  Muchas serranías sembradas,  y una antigua fortaleza en la cima de un monte. y pasado el mediodía llegamos a Toledo. Dejamos el auto estacionado en la calle exterior donde se encuentra el puente para subir a la ciudad histórica y allí mismo había un local de una señora que vendía tortilla española y algunas otras cosas típicas y aprovechamos a comer algo allí antes de subir a aquella ciudad amurallada. Ya era un espectáculo verla desde abajo. Hacía mucho calor y era la hora de la siesta. Casi no había gente por la calle. Había que subir una cuesta empinada a pie y bajo el implacable sol. Cada tanto un árbol frondoso nos daba su sombra casi como una bendición. La ciudad es tan hermosa que todo vale por caminar por sus callejas entreveradas con cuestas y cuestas y cuestas....
                                     

Como todo lo mas bello inexorablemente surge de la mistura. Toledo es conocida como «La ciudad Imperial» por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como «la ciudad de las tres culturas», por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes.
El casco urbano antiguo está recostado en la margen derecha del río Tajo, en una colina de cien metros de altura sobre el mismo, el cual la ciñe por su base, formando un pronunciado meandro conocido como torno del Tajo. El punto que este meandro no cierra es la única entrada natural con que cuenta la ciudad, sobre la que se construyeron las carreteras que enlazan la ciudad con Madrid y Ávila.
Los Reyes Católicos urbanizaron y engrandecieron la ciudad, y en la catedral toledana se proclamó a Juana y Felipe el Hermoso como herederos de la corona castellana en 1502. Activa participación en la unificación del primer estado moderno de Europa tuvieron los nobles castellanos, especialmente la aristocrática familia de los Álvarez de Toledo, cuyo poder aumentó al amparo del poder regio. Isabel la Católica mandó construir en Toledo el monasterio de San Juan de los Reyes para conmemorar la batalla de Toro y ser enterrada allí con su marido, pero tras la reconquista de Granada los Reyes decidieron enterrarse en esta última ciudad, donde sus restos descansan hoy.
Hicimos esa tarde una visita a Toledo que podríamos llamar "a vuelo de pájaro" y les contaré aproximadamente la hoja de ruta a pie.
Entramos caminando por el Puente de San Martín lo cual implica unas vistas sobre el Río Tajo esplendidas. Ingresamos a la ciudad amurallada de Toledo por la Puerta del Cambrón. Tomamos el Pasaje de Recaredo, la Bajada de San Martín ( que sube) y llegamos a la Plaza San Juan de Reyes donde se encuentra el monasterio homónimo que mencioné unos párrafos mas arriba. Continuamos por la calle de los Reyes Católicos y continuamos por la Bajada de los Descalzos ( lo de bajada es un eufemismo) hasta la Plaza del Conde que está a pocos metros de la Iglesia de Santo Tomé donde se encuentra una obra magistral de El Greco.  Es  "El entierro del conde Orgaz" que se encuentra en la pequeña iglesia que el artista precisamente en el lugar que se encuentra junto al sepulcro del conde  que da nombre a la pintura. Rentamos la audio guia y vivimos un momento sublime de comunión con el arte. 
Una vez fuera seguimos la empinada cuesta hasta la Iglesia de los Jesuitas en la Plaza Padre Juan de Mariana. Siempre por la calle principal que cruza un entramado de callejuelas de las mas angostas que haya visto. El cielo azul, las fachadas en la gama de los colores tierra, los bares antiguos, todo pintoresco como si la Edad Media por momentos no estuviera tan lejana.  Está situada en el punto más alto de la ciudad, así que aprovechamos para disfrutar otra vez de la panorámica que ofrecen los apretados tejados de Toledo desde sus torres. Mirando hacia el sur, en los vergeles altos del río Tajo, vemos las mansiones de los Cigarrales, las antiguas fincas de recreo de la burguesía toledana, muchas de las cuales se han reconvertido en la actualidad en alojamientos de lujo. Y emprendimos el regreso, por momentos entrabamos por las pequeñas calles, compramos una bebida fresca para hidratarnos y tomar cuesta abajo el regreso que no era tan largo. Aproximadamente dos kilometros siguiendo la calle principal pero subiendo al rayo del sol toledano fue bravo. 




Con respecto al "El Entierro del Conde Orgaz" 


El entierro del señor de Orgaz, popularmente llamado El entierro del conde de Orgaz, es un óleo sobre lienzo de 4,80 x 3,60 metros, pintado en estilo manierista por el Greco entre los años 1586 y 1588. 
 Está considerada una de las mejores y más admiradas obras del autor.
El cuadro representa el milagro en el que, según la tradición, san Esteban y san Agustín bajaron del Cielo para personalmente enterrar a Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de la villa de Orgaz, en la iglesia de Santo Tomé, como premio por una vida ejemplar de devoción a los santos, su humildad y las obras de caridad llevadas a cabo.
El Greco aceptó el encargo de realizar la obra en 1586, algo más de dos siglos y medio después de los hechos que en ella representó. Recibió detalladas directrices sobre cómo debía aparecer el milagro de la zona inferior del lienzo, pero una vaga descripción de la zona de la Gloria. El pintor cretense incorporaría a la zona superior la representación del Juicio y la aceptación en el Cielo del alma del señor de Orgaz. También cargaría a la escena del entierro de un aire de actualidad, retratando a varones de su tiempo con ropajes del siglo XVI y situando los hechos en un oficio de difuntos con las características de la época.
Traducción de la firma: “Dominico Theotocopuli, 1578” (fecha de nacimiento del hijo del Greco, no del inicio de la obra).

Algunos autores la han definido como “no sólo es la obra cumbre del Greco, sino la obra maestra de toda la pintura”.
El Greco lo pinta en plena madurez artística. 
El cuadro tiene influencias de la pintura italiana de los juicios finales, de los Santos Entierros de Cristo de Tiziano. Y también influencias de los pensamientos de la época sobre la construcción visionaria e idealizada de la gloria celeste desde lo alto.
El Greco incluye personajes en tamaño real en el cuadro, cuadros dentro del cuadro —el martirio de San Esteban y los santos de la capa pluviales del obispo y el párroco—.
El lienzo planteaba no pocos problemas, incluso a pesar de las medidas que finalmente tuvo y que no fueron escasas y que supusieron un desafío para su autor. El tamaño y las dificultades que comportaba la realización de semejante lienzo, así como la brillante manera que demostró el Greco a la hora de resolverlas, por no hablar del prestigio que poseía entonces.
Es curioso como El Greco también pinta al señor de Orgaz con armadura lujosa, no humildemente envuelto en una mortaja o un hábito de mendicante, como era en realidad.
También es curioso, como consecuencia del manierismo, que no existe profundidad en la escena, por lo que no observamos ni suelo, ni fondo, ni casi podemos afirmar que la escena se representa al aire libre o en el interior de una cripta.
La luz existe casi exclusivamente en la parte superior. En la inferior, la luz proviene de las vestiduras.





Seguimos viaje a Segovia para hacer otro recorrido " a vuelo de pájaro" y luego recalar en Madrid ya de noche para alojarnos visitar la ciudad. Pasando por la Madrid ( Tomando una via de Circunvalación sin ingresar a la ciudad) alrededor de las 18 hs estaríamos arribando a Segovia. Nos esperaba un atardecer en la ruta manchega y mucho por ver aquel día que empezó muy temprano cuando salimos de Granada. El final de la jornada continuará!