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viernes, noviembre 17, 2017

De San Francisco a a Los Ángeles : visitar Hollywood

 “Viajar es una brutalidad. Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista todo lo que te resulta familiar y confortable de tus amigos y tu casa. Estás todo el tiempo en desequilibrio. Nada es tuyo excepto lo más esencial: el aire, las horas de descanso, los sueños, el mar, el cielo; todas aquellas cosas que tienden hacia lo eterno o hacia lo que imaginamos como tal”. – Cesare Pavese


Temprano por la mañana compramos algo para desayunar y nos sacamos unas fotos con algunas casas de San Francisco que quedarán por siempre en nuestra memoria. 
antes de partir pasamos por el Pier 39 a visitar el Hard Rock Café del cual como todos nuestros amigos y lectores viajeros saben colecciona pines.

Era una mañana radiante y nos esperaba una larga hoja de ruta que pasaría por Los Angeles y terminaría en Las Vegas.


El Pier 39 de San Francisco es el muelle mas popular y comerciar de todos. Es coqueto y pintoresco. Una especie de shopping al aire libre y lleno de hay tiendas, restaurantes, una galería de vídeo, actuaciones callejeras, un centro interpretativo para el Centro de Mamíferos Marinos, el Acuario de la Bahía, paseos virtuales en 3D y los leones marinos de California situados en los muelles del puerto deportivo de Pier 39. En el puerto deportivo se encuentra, también, el restaurante flotante Forbes Island. El entretenimiento orientado a la familia y la presencia de los mamíferos marinos hacen de éste un lugar turístico popular para familias con niños.




Dejamos atrás Cisco como gustan llamar los
californianos felices por todo lo que habíamos vivido en apenas dos días. Tomamos la I9 que es la autopista mas rápida para hacer un poco mas de 600 km que nos dejarían en el Boulevard de Hollywood.

El camino es por momentos entre acantilados y lagos.
 También se pueden ver  en la ruta los enormes camiones americanos, señalización de poblados que nos remiten a series o películas americanas como por ejemplo Santa Clarita (ni locos entramos jajaja!), casas rodantes. La ruta está impecable y la mañana estaba espléndida. Y estábamos bien aprovisionados! Marí custodiaba la Corona familiar que llevábamos en el camino. 
En la entrada de la ciudad  un nudo complejo de autopistas nos recibió bastante libre de tránsito.

Poco antes de llegar vimos un antiguo parque de diversiones a la vera del camino. Siempre me llaman la atención esas estructuras de hierro de las montañas rusas gigantes, deben ser reminiscencia de la infancia de la cual recuerdo el mítico y el Ital Park también otros más pequeños del interior argentino. Parece que por allí son muy exitosos aún . Este se llama Six Flags Magic Mountain. 




No sé ustedes, por Hollywood yo esperaba ver un  lugar donde todo es brillo y glamour.
Lejos de aquello cuando bajamos en el Boulevard ,donde aparecen las primeras estrellas en el piso y una infinita fila de palmeras hasta el horizonte, justamente lo que no se ve es esplendor.

Acerca del Paseo de la Fama 

En 1958 fue creado el paseo de la fama de Hollywood desde la calle Gower a la avenida La Brea. La primera estrella fue puesta en 1960 como tributo a los

artistas que trabajan en la industria del cine. Actualmente se extiende hacia la calle Vine.
En su suelo están colocadas hoy  más de 2500estrellas de 5 puntas con los nombres de celebridades a las cuales la Cámara de comercio de Hollywood honra por su contribución a la industria del cine o las series, el teatro, la música y la radio.
El paseo de la fama es mantenido por la Hollywood Historic Trust. Para que una persona pueda obtener una estrella, debe estar de acuerdo en acudir a una ceremonia de entrega en los siguientes cinco años, y debe pagar una cuota de 200 dólares por costes tales como seguridad en la ceremonia de entrega. En 2003, un reportaje en la cadena de televisión FOX News aseguraba que las cuotas eran habitualmente pagadas por patrocinadores (estudios cinematográficos o compañías discográficas) como publicidad para algún nuevo proyecto de la persona homenajeada. En otras ocasiones, la tarifa es pagada por un club de fanes o por la persona u organización premiada.





A lo largo del Boulevard  nos detuvimos en una


esquina para comprar unos souvenir a unas escasas cinco calles del lugar donde se encuentra el núcleo de todas las atracciones. 

Luego fuimos a la famosa calle donde está el Teatro Dolby y todos los personajes callejeros disfrazados de cuenta película de Hollywood recuerden. La diferencia entre este y los de Times Square en New York es que aquí son decadentes y tienen una actitud prepotente y poco amigable. Por momentos se olvidan de su  personaje se pelean entre ellos. 

En medio de aquello se puede ver los típicos descapotables deportivo cruzar las avenidas, también a cada paso hay gente muy joven realizando de fotos o pequeños producciones visuales. Soñando ser estrella de la industria más codiciada se instalen allí y luchan en una selva muy hostil. 

Acerca del Teatro Dolby


El Teatro Dolby  desde su apertura el 9 de noviembre de 2001 el teatro ha sido la sede de la Ceremonia de entrega de los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas Americana, los Premios Óscar, que se celebraron por primera vez en el teatro en marzo de 2002, convirtiéndose desde entonces en la primera sede permanente de los premios. Fue construido y diseñado para tal fin aunque el resto del año se utiliza para conciertos de diversos artistas, como por ejemplo, Céline Dion, los Dixie Chicks, Elvis Costello, Barry Manilow, Barbra Streisand, Paul McCartney, e incluso musicales de Broadway. Tiene capacidad para más de 3.400 personas, divididos entre la platea y los tres niveles de balcones, y es uno de los escenarios más grandes de EE.UU. (36,5 x 27,5 m). La sala de prensa situada detrás del escenario tiene capacidad para más de 1.500 periodistas.

La entrada al teatro está flanqueada por columnas en las que se muestran las películas ganadores del premio en la categoría de Mejor película desde 1928, y con algunos espacios vacíos para futuros películas ganadoras del premio.

Para no volver a parar en el el auto baje en la puerta del Hard Rock a comprar unos pines para Wally que está altura todos saben los colecciona con devoción. Y quedamos en que me levantaba en el esquina , para entrar al Hard Rock que está a pocos metros del Teatro Dolby tuve que empujar Spiderman, esquivar la espada del capitán Sparrow y algo asustada escapar de Linterna Verde .
Entre y compre lo más rápido que pude. 

Al salir trate de divisar la camioneta en la esquina pero había dos grande buses en doble fila que me tapaba la visión, camine hasta allí mirando el piso y disparando una foto por cada estrella que rezaba el nombre de alguien que admiraba. 
La primera estrella que ví fue la de Vivien Leigh, creo que  mi madre amaba "Lo que el viento se llevó mas que ninguna otra película en el mundo".
 Hay momentos mágicos en la vida y en los viajes. Cuando disparé el click sobre la foto pensé en ella y su admiración por Scarlett O Hara y una vez mas sentí nítidamente que me estaba acompañando. Siempre recuerdo cuando fuimos juntas con ella y mi cuñada Lili a ver la película en su reestreno mejorando el color en 1989 si mal no recuerdo. Era en un cine sobre la calle Cerrito aproximadamente entre Lavalle y Tucumán del que no puedo recordar el nombre. ¿Alguien lo recuerda? Sea amable y deje la respuesta en los comentarios! Dieron las dos partes, creo que fue la película mas larga de mi vida. Pero que manera de llorar! 
Volviendo a mi caminata  luego vi la de  Quentín Tarantino ( increíble!) y  Ricki Martin, Mick Mouse, Jack Nicholson, entre otros. 

Así llegue hasta la esquina y la camioneta no estaba.
De acuerdo lo que yo había entendido seguirían derecho hasta donde pudieran parar más adelante a esperarme. Así que comencé a caminar ...me crucé con una chica tomando una foto a la estrella de David Bowie con devoción y pasadas tres o cuatro calles decidí algo inquieta decidí volver. Lo hice por debajo de la línea del cordón de la acera. Me extrañaba porque ya no había casi tránsito y no los veía.  





Cuando llegue a la esquina con mi habitual capacidad de abstracción ( formas elegantes de decir que soy distraída....)  me vi  a mi misma y pensé : Y aquí estoy perdida,  (con un dosis mínima de incertidumbre) en una esquina en Los Ángeles , mirando fijo cada auto y buscando el logo de la marca de la camioneta ,  y sin celular....el atardecer tornaba algo dorado a las fachadas de los edificios, y ésta le daba brillo a las palmeras con su movimiento apenas perceptible. Solo en una película podría suceder tal escena....pero era la vida real y yo estaba perdida en Hollywodd y buscando un BMW! 

En fin… Esa imagen me divirtió Y perdí por completo la incertidumbre, volví al Hard Rock y allí vi a Juli dando vueltas en medio del loquero. Le grité pero no me escucho, finalmente me acerqué a él mientras escuchaba a Robocop quejarse a La Mujer Maravilla.. Subimos a la camioneta y lo más pronto que pudimos subimos las empinadas colinas para ver el famoso cartel de Hollywood. Era imposible parar y la fila de todos los autos del mundo pretendían lo mismo:  llegar al observatorio. De todos modos el atardecer entre las ondulaciones de la montaña que nos brindó la tarde fue fabuloso. 

La noche se nos venía encima y con Wally decidimos bajar y correr hasta el mirador pero ya casi no había luz natural. Nos costó encontrar el cartel porque incluso desde el observatorio se ve muy alejado. 
La luz impidió que sacáramos buenas fotos, el cartel es tan poco glamoroso  y además no tiene luces para divisar lo por las noches. Es casi un despropósito, una gran contradicción en sí mismo. De todos modos su historia tiene curiosidades que les dejo aquí escritas. 

Acerca del Cartel de Hollywood:


Hollywood Sign es el nombre con el que se conoce al famoso letrero gigantesco situado en una colina conocida como Monte Lee, que forma parte del Parque Griffith
El cartel original se instaló en 1923 y originalmente ponía "HOLLYWOODLAND". Su cometido era hacer publicidad de una nueva urbanización que se estaba construyendo en las colinas cercanas al distrito de Hollywood, en Los Ángeles
El cartel fue oficialmente inaugurado el 13 de julio de 1923, pero no se tenía intención de que fuera permanente, sino que se pretendía mantenerlo instalado durante año y medio,​ pero el desarrollo del cine americano en Los Ángeles durante la era dorada de Hollywood lo convirtió en un símbolo reconocido internacionalmente, y se mantuvo allí.

Durante más de medio siglo, el cartel sufrió un elevado número de daños y deterioros. Perdió su letra H en una oportunidad en que el conductor de un Fort A ebrio se entrelló contra ella en los años 40.
Finalmente, la primera O se rompió pareciendo una u minúscula y la segunda O se cayó completamente, haciendo que el ruinoso letrero se leyera como "HuLLYWO D".
El cartel deteriorado aparece en la película de 2012 Argo, sin embargo la película está ambientada en 1979-1980 y el cartel fue restaurado en 1978, por lo que es históricamente inexacto.
En 1978, en gran parte debido a la campaña para restaurar el letrero por parte del artista de rock Alice Cooper (que donó dinero para reparar la O que faltaba), la Cámara decidió reemplazar el deteriorado letrero por otro con una estructura de mejor calidad. Nueve donantes aportaron 27.700$ cada uno (sumando un total de 249.300 $) para financiar la fabricación de letras de acero con una garantía de larga duración. 


Las nuevas letras tenían 13,7 metros de altura y pasaron de 9,5 a 12 metros de anchura. El nuevo cartel fue descubierto en el 75 aniversario de Hollywood, el 14 de noviembre de 1978, ante una audiencia televisiva de 60 millones de espectadores

Ya de noche, emprendimos el regreso bajando hacia la ciudad   para detenernos en una estación de servicio y aprovisionarnos de combustible y alimentos. Y escapar por las rutas del oeste en busca del desierto de Nevada. Teníamos unos 450 km por delante atravesando lateralmente la Reserva Natural de Mojave ( de día se puede hacer en una ruta que la atraviesa en el medio). 

Cuando entramos a Nevada el desierto era tan oscuro como luminoso su cielo estrellado. Recuerdo que mientras las miraba por la ventana del auto pensaba en la infinitud del cielo y la pequeñez de nuestra humanidad tantas veces hostil en el planeta. Nunca voy a entender porque el hombre cree ser superior a otros seres vivos o entre ellos mismos....la naturaleza tiene la respuesta perfecta para imponer su grandiosidad. Lástima que casi no la vemos. 
La madrugada le daba un toque especial , algunos dormían de a ratos, finalmente quedamos el conductor que era Julian y yo para ver los primeros anuncios luminosos en la ruta de moteles, ranchos y casinos.....la primera ciudad es Paradise pero ya en el horizonte se erigían la gran ciudad de Las Vegas totalmente iluminada. Fue emocionante ver como aparece de la nada una ciudad semejante en el desierto. Despertamos a Marí que estaba comenzando a vivir su sueño....Pero este es tema del siguiente posteo donde les contaré como se viven tres días en la ciudad mas loca del mundo. 

miércoles, septiembre 06, 2017

Cumplir años en Nueva York!


Una vez hayas probado el vuelo siempre caminarás por la Tierra con la vista mirando al Cielo, porque ya has estado allí y allí siempre desearás volver.–Leonardo Da Vinci.



Era el último día con las chicas en New York, al otro día temprano por la vamos los cuatro para San Francisco en nuestro periplo por la costa oeste. Además, era el cumpleaños de Walter, que si leyeron el anterior post lo arrancamos a las 12:00 de la noche en el observatorio del Empire State.




Ese día teníamos planes que él no conocía ya que la idea era sorprenderlo. Algunas cosas sin embargo fueron modificando y enriqueciendo la jornada. Teníamos entradas para ver a los Yankees en su estadio alrededor de las 20 horas así que por un lado Luciana y María del Carmen fueron a retirar los tickets que habíamos comprado via web antes del viaje.
En tanto, nosotros cuatro decidimos ir en busca del banco y la pequeña plaza frente al puente de Queensboro  donde se tomó la postal de la película de Woody Allen Manhattan, en la que el director hace un homenaje magistral a la ciudad.


 Era una de las cosas para mí más importantes durante estos días en la ciudad. Cuando llegamos al lugar, había una plaza muy pequeña desde la cual no se veía ni  parcialmente el puente, y claramente no correspondía a la toma de la escena que yo perseguía.
Pero cuando uno busca la información en la web dice que fue filmada en Sutton Park. Y la Sutton Place Park North definitivamente no podía ser el lugar. Está en la E 53 St y el East River.
Dimos vueltas por allí, pero cuando ya estábamos a punto de abandonar, me asome un poco más y note que abajo, a orillas del río se podía ver una pequeña plaza, la cuestión era como llegar hasta ahí... Entre al garaje de un edificio y le pregunté a un señor que trabajaba allí.
Recuerdo que terminamos hablando en italiano primero y en español después, su mujer era argentina y el italiano. Nos indicó que bajáramos por una especie de escalera túnel dando la vuelta a la manzana y allí logramos llegar exactamente al lugar donde se filmó la escena.

Atención! si quieren llegar deben ir por la E57 St hasta que termina sobre el río y allí verán a la derecha la escalera donde bajar y caminar a la vera del río hacia el Norte unos cien metros y verán allí el lugar del Manhattan Movie Spot que está a la altura de la E58 St. Igualmente les dejo un foto del mapa. En google lo ubican como Riverview Terrace.


Debo decir que tanto Julián como Agustina se coparon con mi locura y nos ayudaron a Wally y a mí con las cámaras y los celulares a buscar la mejor foto. Hay que tener en cuenta que era un día completamente despejado y luminoso, contrariamente a la madrugada con neblina con la que se produjo especialmente en el fin por lo cual la foto no es exactamente igual pero para nosotros es realmente maravillosa. El sitio es muy especial, ya que ese puente tiene una arquitectura peculiar. El puente de Queensboro, también conocido como el puente de la Calle 59, es un puente en celosía sobre el East River
fue construido en 1909. El puente conecta a los barrios de Long Island City en el borough de Queens con Manhattan, pasando sobre la Isla Roosevelt.

No fue Allen el primero en ponerlo en un film . Su historia con el cine viene de The Great Gatsby . Mientras cruzaba el puente, Nick Carraway afirma: "La ciudad vista desde el puente de Queensboro es siempre la ciudad vista por primera vez, en su primera promesa salvaje de todo el misterio y la belleza del mundo". Hay mucho de cierto en la afirmación, nosotros entramos a la ciudad y nos fuimos de ella por él.
El  de Queensboro Bridge es también el tema de la canción de Simon y Garfunkel " The 59th Street Bridge: Feelin 'Groovy ".
Luego de tomar las fotos recorrimos el camino hasta la E53 St y la 3rd Av  donde nos encontraríamos nuevamente los seis.
Dato útil : en esa esquina hay una farmacia ( esas que venden además todo lo que se te ocurra) se llama Duane Reade y tiene muy buenos precios de perfumería.
Volviendo a la ruta de ese día la cosa es que por un tema de documentación y voucher hubo que ir dos veces a retirar las entradas y entonces se nos fueron corriendo los horarios.

Volvimos a separarnos para encontrarnos nuevamente exactamente al otro lado de la isla, sobre el río Hudson en el Manhattan Cruice terminal para tomar justamente un crucero alrededor de toda la isla.
Cuando llegamos, el barco para dar la vuelta a la isla ya se había ido y no nos daban los tiempos para el siguiente.
En ese momento partía un barco hasta la estatua de la libertad, pero ya habíamos hecho ese recorrido queríamos algo nuevo. Con Luciana vimos en la guia del New York Pass otra opción que salía de un puerto 81 (Pier 81)  y decidimos ir las dos a averiguar. Cuando llegamos pudimos retirar tickets para salir en una lancha taxi hacia el sur de la isla que tiene una parada en el puente de Brooklyn.

Mientras  Luciana volvía hasta el otro puerto a buscar al resto ( unas doce calles de las cortas de NYC)  yo me senté en el hall y disfrute de un concierto de piano al lado del río que aún hoy recuerdo como un momento muy especial. Inevitablemente pensé en mi madre y como amaría tocar ese piano de cola, y en ese momento exactamente comenzó a sonar Autumm Leaves una versión de jazz que ella solía ejecutar en el piano de casa y que amaba muchísimo.  Cerré los ojos y por un momento sentí que eran sus manos las que tocaban aquella melodía para mi...de algún modo por extraño que parezca yo sentí que estábamos juntas en Nueva York....luego el pianista siguió tocando algunos temas clásicos y terminó con un bolero.
En ese momento volvieron todos, nunca voy a olvidar a Julián con una caja del tamaño de una pizza grande llena de papas fritas y pollo empanado a medio terminar que nunca supe bien como llegó a sus manos pero claramente no quería tenerla mas....me hizo reír mucho!  Luciana dijo "aquel es nuestro barco" y salimos corriendo
y subimos.
Nosotros lo teníamos incluido en en NY Pass pero sino les cuento que es el  único crucero que le permite bajar, explorar y subir de nuevo. Sale cada minutos y no es necesario comprarlos con anticipación. Elegimos subirnos a la parte exterior ya que el día era inmejorable y disfrutamos del paseo de 70 minutos alrededor de la ciudad para ver los vecindarios más populares, las atracciones costeras y los puentes. Justamente nos bajamos en el de Brooklyn. Ocurre que andábamos con el tiempo justo para bajar allí y tomar el metro hacia el Bronx para llegar al estadio de los Yankees . Walter no sabía dónde íbamos. El recorrido del barco fue una experiencia verdaderamente increíble. Veíamos la ciudad desde el agua, con sus rascacielos infinitos completamente iluminado por el sol, eran como miles de espejos.

Cuando llegamos a la punta de la isla, justo al Downtown , la vista
del skyline de Wall Street encima nuestro era deslumbrante. La Freedom Tower erguida irradiaba luz. Pero no era todo lo que que esa navegación nos ofrecería . unos minutos después se presentó ante nosotros el Brooklyn Bridge en todo su esplendor mientras avanzábamos hacia el para atravesarlo  estábamos eufóricos de felicidad.
No sé si alguna vez veré un puente tan cinematográfico, y en este caso estoy completamente segura que ni uno de todos los puentes del Sena son tan especiales como el de Brooklyn.

Bajamos cerca del Pier 2, compramos unos jugos en un puesto
sobre el Promenade Y nos fuimos caminando unos 10 o 15 minutos adentro del barrio de Brooklyn en busca del metro, hicimos las combinaciones necesarias para llegar al Bronx sobre la hora. Esta vez cruzaríamos la ciudad de sur a norte completamente, a medida que íbamos nos acercándonos, iban subiendo simpatizantes con las remeras y las gorras de los Yankees, el metro se llenó, nos preguntábamos si Walter sospechaba algo pero realmente él no tenía la menor idea de adonde lo íbamos a llevar.

Cuando estábamos por llegar recibí un mensaje que era el regalo de cumpleaños inesperado ese que no planificamos, Boca Juniors acababa de salir campeón del fútbol en Argentina así que tanto Walter como Julián se pusieron a cantar "dale campeón y no sé cuántas otras canciones de la bombonera", mientras bajábamos en medio de la estación de metro.

 Walter venía sentado de espaldas a la ventana donde se podía ver el imponente estadio desde adentro del metro ( que ahí sube a nivel de la ciudad) , pero al salir todos juntos tampoco se dio cuenta en medio de los festejos xeneizes.
Pero unos minutos después vio el enorme estadio y se desayuno de nuestro regalo, estaba asombrado y feliz al mismo tiempo. Nos dirigimos a la entrada del estadio, y Julián no pasó la seguridad porque llevaba una cámara Go Pro por lo cual tuvo que ir a un local cercano alquilar un locker mientras nosotros los esperamos en el Hall de acceso al estadio, que además de ser enorme cuenta con muchísimas tiendas de merchandaising.
No sé cómo ocurrió pero de pronto veo a Agustina rodeada de hinchas de los Yankees haciendo poses con ella en el medio, nos reímos como locos, Agus se compró el dedo famoso guante y llevaba también la gorra oficial. Cuando Julián volvió subimos por un ascensor increíblemente espacioso hasta el último piso, el 4° en donde teníamos nuestras localidades.
El Yankee Stadium es el parque donde juegan como locales los New York Yankees, pertenecientes a las Grandes Ligas de Béisbol de América del Norte. Inaugurado en 2009, suplantó al estadio del mismo nombre que funcionó en el período 1923-2008, y estaba anexo al actual estadio en su parte sur. Tiene capacidad para 54.251 espectadores, el tercero más grande de las Grandes Ligas.

Es el inmueble más caro jamás construido en la historia del béisbol
y el segundo recinto deportivo, a nivel mundial, detrás del Estadio de Wembley.
Esa noche los locales jugaban con Los Angeles Angels.
Creo fue una vez que nos sentamos creo que a Wally le cayó la ficha. Era increíble estar ahí, el estadio estaba completo, el partido había comenzado recién, las luces las pantallas gigantes, la música, el público todo es un espectáculo deportivo que ofrece mucho más que eso.
 Los partidos de béisbol suelen durar tres y hasta cuatro horas, nosotros ya teníamos reservas para la cena en un restaurante en el Est Village o sea otra vez en la otra punta de la ciudad ,esta vez había que recorrer la de norte a sur ( afortunadamente siempre hay metro o subway como le llaman allí ) Seguimos con atención el juego pero también el espectáculo que se daba a nuestro alrededor. Teníamos hambre pero realmente no comimos. El hot dog y las cervezas tenían los precios mas desorbitantes del universo, además en un rato estaríamos cenando.

En el comienzo del partido los locales no lo estaban pasando bien. Los Angels  era el equipo que venía ganando los tantos . un rato después con el estadio completamente iluminado y ya de noche Walter le explicaba a Julián como era exactamente un homerun y al mismo tiempo yo le comentaba a María y a  la chicas :¡ Ojalá al menos podamos ver uno!  En ese instante fue que el bateador se lanzó mientras el otro corría base tras base, tras base, tras base hasta lograrlo. El  estadio estalló no solamente con el fervor del público sino con la música y las luces en un concierto espectacular. Cantamos con la gente alentábamos con el típico Let's Go Yankees! y un rato después volvíamos nuestros pasos para tomar el metro hacia el lugar donde cenaríamos por el cumpleaños. Realmente es una experiencia altamente recomendable sepas o no de beisbol por el espectáculo que brindan y si sacás las entradas con anticipación seguramente podrás obtener buenos precios. Se vé perfectamente bien de todos lados.


Además del cumple de Wally  despediríamos nuestra semana con las chicas en la gran manzana. El balance había sido fantástica había muchos motivos para brindar. El restaurante que habíamos elegido se llama a Milon y es de comida india y asiática por extensión.


Nuevamente sorprendimos a Wally cuando vio un millón de lucecitas de colores y todo preparado como para un festejo. Nos atendieron fantástico, Luciana se ocupó de elegir los platos del menú y la cena fue exquisita, llena de brindis y la gente del lugar le canto el cumpleaños feliz en la versión hindú. Es el típico lugar donde la gente que no tiene donde festejar o con quien en la ciudad ya se cumpleaños o día festivos encuentra compañía y todo montado. Uno puede llevar sus propias bebidas y no te cobran nada, incluso te sirven agua fría toda la noche.
Creo que fue el cumpleaños de Wally más asombroso estando de viaje.

Datos útiles: Milon Restaurante
93 1st Ave, Nueva York, NY 10003-2922
+1 212-228-4896
http://www.milonny.com/


Cuando salimos, caminamos unas calles  en busca de un candado que necesitaba Mari para el otro día pero creo que también caminamos para que esa noche no se teminara nunca. Y si de deseos se trata , Nueva York está siempre lísta para cumplirlos . De pronto nos encontramos con Zoltar!! Quien  no vio "Quisiera ser grande "(Big) con Tom Hanks?


Al introducir la moneda la cabeza del adivino empezará a moverse y recitará algunas palabras a la vez que se ilumina su bola de cristal. Por último y antes de dejar de moverse, dispensará un ticket de la fortuna preimpreso. Cada uno de nosotros cumplió el ritual. Era la frutilla del postre de aquel cumpleaños....seguimos camino. 
Aquí la escena de la peli!


Y aquí mi encuentro con Zoltar




Julian y yo nos detuvimos un poco mirando unos muebles que habían dejado en la basura. Estaban como para usar!  Seguimos caminando y volvimos en el metro allí nos despedimos de las chicas que al otro día casi a las 12:00 de la noche volverían a volar a Buenos Aires. Ellas todavía tenían un día más para recorrer New York nosotros cuando llegamos al hotel teníamos que cerrar el equipaje porque a primera hora nos venía buscar el auto para llevarnos al aeropuerto de Newark en New Jersey. Yo me quedé abajo arreglando justamente con el conserje de la noche ese Transfer. Aún hoy recuerdo lo cómoda que me sentía hablando en inglés con el. Después de siete días por primera vez me sentía cómoda y hablaba bastante fluido.



Cuando subí a la habitación, como siempre Wally tenía el equipaje totalmente controlado, dejaríamos una maleta de guardia en el hotel hasta el regreso y viajaríamos con una sola .
Cuando me acosté recuerdo claramente que por primera vez hice un balance de todo lo que habíamos vivido aquellos siete días. La ciudad me había fascinado, y eso que cuando uno viaja con la expectativa muy alta generalmente sucede lo contrario.La felicidad de compartir la experiencia del viaje de mis sueños con nuestros amigos de toda la vida y nuestras hijas era indescriptible.
Vendrán seguramente más viajes con ella y también con sus hermanos. Y con nuestros amigos y sus otros hijos,  pero en cualquier caso, pase lo que pase en el futuro, cuando la rueda de la vida gire, y vuelva a girar, en nuestra memoria sonarán los acordes de las sirenas ruidosas de Manhattan, de los infinitos pájaros cantores del Central Park, de las almas que cantan góspel cada domingo en el Harlem, y q casi como una plegaria y podremos decir   "Siempre nos quedará el New York." 

En NYC nos alojamos en le Hotel Amsterdam Court   WebSITE
Las chicas se alojaron en el HI Hostel NY  891 Amsterdam Ave, New York
Teléfono: +1 212-932-2300
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