"Por fin amaneció. Avanzó la aurora como una flor de fuego y retrocedió lentamente la oscuridad. El cielo se aclaró y la abrumadora belleza del paisaje surgió ante sus ojos como un mundo recién nacido" Isabel Allende
Todos pertenecen a La Spezia y están sobre el mar de la Liguria. Estos pueblos tan hermosos se encuentran sobre el mar en la bajada de las montañas por lo tanto para acceder a ellos se puede hacer por el camino de la costa tanto desde Génova como de Roma. Pero el aparcamiento diario en los parking antes de ingresar a la ciudad son también onerosos, y sólo se las puede recorrer a pie o en tren que es la mejor opción.
Particularmente teníamos una gran expectativa en llegar allí porque durante años nos han hablado de ellas pero no todo fue como esperábamos.
Monterosso al Mare |
Riomaggiore |
La otra forma es hacer el trekking entre pueblos sobre la montaña pero desde 2013 ( nosotros estuvimos en junio de 2018) están cerrado salvo el tramo de Vernazza a Monterroso que es de un poco mas de una hora a pie. En fin, subimos al tren que tarda entre 5 minutos y maximo 10 entre cada estación y vienen muy seguido.
Cuando compras el ticket te dan información de horarios y demás cuestiones útiles. Tomamos el primero derecho a Riomaggiore que no es una mala opción para alojarse porque es la mas económica de todas y la ciudad es bastante mas grande. Igualmente nada es económico en la zona.

El centro histórico, cuyo núcleo original data del siglo XIII, se sitúa en el valle del Rio Maggiore, el antiguo Rivus Major del cual toma su nombre el pueblo.
Las casas se distribuyen en distintos niveles paralelos que siguen el abrupto recorrido del río. El nuevo barrio de la Stazione, llamado así por haberse desarrollado en el siglo XIX tras la llegada de la línea férrea, se sitúa en cambio en el valle formado por el Río Finale así denominado por señalar, en una época, los límites de las tierras de Riomaggiore y los de Manarola.

Su costa marítima con un pequeño embarcadero de barcos de madera es muy pintoresco. En el inicio del famoso Camino de los Enamorados que conduce a Manarola aunque esté cerrado te permite realizar un pequeño tramo a pie y desde allí tomar las famosas fotos en perspectiva de Riomaggiore.
Volvimos al tren en este caso en dirección a Manarola, afortunadamente el clima nos acompañaba, era media mañana y una resolana hacía mas agradable el caluroso día a pesar que los nubarrones seguían rondando.
Manarola, al igual que los demás pueblos de las Cinque Terre, se encuentra situada entre el Mar de Liguria Situado en una colina, el pueblo de Manarola se extiende por el valle, encerrada entre dos espolones rocosos, y desciende hacia el mar hasta albergar un pequeño puerto. Manarola es el segundo pueblo más pequeño de las Cinque Terre, después de Corniglia.
Las casas se agrupan una junto a otra a lo largo de la vía principal, la Via di Mezzo, que a su vez sigue el curso del agua. Aquí realmente se produce el aluvión mas fuerte de turistas, caminar por allí es similar a ir en una manifestación callejera.

Noté que desde las ventanas donde se tiende la ropa dándole un aire aún mas de otros tiempos, había una señora muy mayor entretenida mirándonos. A nosotros los viajeros que copamos el lugar, y de algún modo me sentí en exhibición cual primate en el zoológico. Fue algo extraño, el sonido ambiente es de gritos y llamados de guías con grupos de 50 personas y un paraguas levantado que se les pierden en la multitud. Hay olor a comida frita de mar que abre el apetito y los infaltables orientales tratando de hacer fotos extravagantes.
Manarola es una hermosura si logras abstraerte del gentío! Hicimos el camino que no llevó a tomar su panorámica sin dudas la mas fotografiable de todos los pueblos. Y retomamos el camino poblado de flores y enredaderas para embellecer aún mas lo que había como si ello fuera posible....y en tren decidimos saltear Corniglia. El mas pequeño de todos.
Se diferencia del resto de los pueblos de la región en que es el único que no se conecta directamente con el mar, sino que se sitúa sobre un promontorio de unos cien metros, circundado por viñedos distribuidos en las características terrazas en el lado que mira hacia el mar.

Para acceder a Corniglia es necesario descender una larga escalinata conocida como Lardarina, compuesta por 33 tramos y un total de 377 escalones, o bien recorrer la carretera que la conecta con la estación de tren. Además, Corniglia está unida a Vernazza por un sugerente paseo a medio camino entre el mar y la montaña. El que también se encontraba cerrado.
Nuestra siguiente parada fue Vernazza, Se cree que el nombre de Vernazza deriva del adjetivo latino verna, es decir, "local, indígena", pero también es posible que el nombre provenga del producto más conocido del pueblo, la vernaccia, una modalidad local de vino.
Su pequeño puerto garantiza un lugar seguro, en una ensenada natural que permite el atraque de barcos pequeños y medianos. Su camino estaba abierto pero nosotros decidimos hacer solo un trayecto porque de lo contrario no lograríamos hacer la hoja de ruta completa. Visitamos en medio de sus calles una capilla pequeñísima del siglo II.
Claramente si uno quiere ver las Cinque Terre las puede apreciar perfectamente en un día, pero si pueden alojarse en ellas podrán dedicar mas tiempo a cada pueblo. Son en cuanto a lo arquitectónico muy parecidos. Suelen preguntarme si vale la pena ir cuando uno ya ha visitado la Costa Amalfitana y mi respuesta es, sin ninguna duda, que si. No se parecen, tienen orígenes distintos aunque se formen en acantilados, su pulso es completamente diferente.
Lo único que realmente me dejo pensando fue la masificación turística y hasta que punto el Parque Nacional de las Cinque Terre realmente esta preservando esa maravilla cultural y patrimonial italiana.
Difícilmente volvamos porque no quisiéramos contribuir a su contaminación. Finalmente las conocimos y nunca las olvidaremos. Porque tienen un dejo a lugar olvidado en el tiempo en el que su paso lo pone mas bello.
Seguimos ruta hacia el norte con destino final a San Remo.
De camino recorrimos Santa Margherita de la Liguria que nos dejó boquiabiertos. La notable influencia francesa ( están muy cerca de la frontera) es una localidad conocida como "La Perla del Tigullio" ubicada sobre el Golfo del Tigullio. Allí aparece exquisita arquitectura aristocrática del norte italiano. Uno de esos lugares donde uno llega y no quiere irse mas. Pero prácticamente lo mismo sucede con todo ese litoral de playas que culmina con la exclusiva Portofino.
La ruta va paralela al mar y las vistas son paradisíacas.
Al llegar a Portofino notamos exactamente la misma característica pero con precios de parking desorbitantes y caminamos un poco por la zona pero decidimos hacer las fotos y seguir viaje. Es realmente uno de los lugares mas caros que hemos visto. Y pienso en ello y creo no equivocarme, es el mas caro. La comuna está situada en una bahía al pie del homónimo promontorio, a 36 km de Génova. Durante siglos Portofino ha hospedado a numerosas personalidades: en el 1377 el Papa Gregorio XI pasó por el puerto de Portofino de retorno a Roma desde Aviñón, donde se instaló la sede papal por 68 años. Mas adelante sería destino de Guy de Maupassant y Friedrich Nietzsche, entre otros, todos claramente amantes de la belleza. Sin embargo debo decir que no hay ninguna diferencia entre los balnearios como Santa Margarita o otros que van de camino en cuanto a playas, mar y arquitectura.

Portofino tiene el legado de un museo y un castillo que le da mas importancia. Pero si llegan con auto sepan que la hora de parking es de 10 euros! Y por supuesto no se puede ingresar con él al casco histórico ni dejarlo en ningún otro lado. La seguridad del lugar es apabullante.
Luego de la breve recorrida seguimos camino y entramos a Génova por el

puente que a fines de 2018 se cayó y provocó tantos muertos. Luego visitamos la zona de puerto de barcos grandes para ver el lugar desde donde había partido tantos inmigrantes a Sudamérica. Paseamos un poco por la ciudad pero la hora pico nos complicó un poco las cosas. La ciudad es muy antigua y tiene muy poco mantenimiento por lo cual su encanto no luce. Nos despidió con un atardecer imborrable.

Avanzamos en la ruta para llegar a San Remo casi tres horas después. Pero esta ciudad merece un post exclusivo porque en ella vivimos una experiencia que no olvidaríamos jamas .Les dejo como único adelanto como Wally se desparramó en la cama luego de un larguisimo día de Roadtrip por nuestras amadas rutas italianas.
Datos útiles
El hotel donde nos alojamos en Cinque Terre es LE RONDINI
El Parque Nacional de las Cinque Terre tiene un sitio oficia donde pueden encontrar toda la información necesaria , horarios de visita, bus y trenes AQUI
Las casas se distribuyen en distintos niveles paralelos que siguen el abrupto recorrido del río. El nuevo barrio de la Stazione, llamado así por haberse desarrollado en el siglo XIX tras la llegada de la línea férrea, se sitúa en cambio en el valle formado por el Río Finale así denominado por señalar, en una época, los límites de las tierras de Riomaggiore y los de Manarola.
Manarola, al igual que los demás pueblos de las Cinque Terre, se encuentra situada entre el Mar de Liguria Situado en una colina, el pueblo de Manarola se extiende por el valle, encerrada entre dos espolones rocosos, y desciende hacia el mar hasta albergar un pequeño puerto. Manarola es el segundo pueblo más pequeño de las Cinque Terre, después de Corniglia.
Manarola |
Las casas se agrupan una junto a otra a lo largo de la vía principal, la Via di Mezzo, que a su vez sigue el curso del agua. Aquí realmente se produce el aluvión mas fuerte de turistas, caminar por allí es similar a ir en una manifestación callejera.
Se diferencia del resto de los pueblos de la región en que es el único que no se conecta directamente con el mar, sino que se sitúa sobre un promontorio de unos cien metros, circundado por viñedos distribuidos en las características terrazas en el lado que mira hacia el mar.
Nuestra siguiente parada fue Vernazza, Se cree que el nombre de Vernazza deriva del adjetivo latino verna, es decir, "local, indígena", pero también es posible que el nombre provenga del producto más conocido del pueblo, la vernaccia, una modalidad local de vino.
Vernazza |
Lo único que realmente me dejo pensando fue la masificación turística y hasta que punto el Parque Nacional de las Cinque Terre realmente esta preservando esa maravilla cultural y patrimonial italiana.
Difícilmente volvamos porque no quisiéramos contribuir a su contaminación. Finalmente las conocimos y nunca las olvidaremos. Porque tienen un dejo a lugar olvidado en el tiempo en el que su paso lo pone mas bello.
Seguimos ruta hacia el norte con destino final a San Remo.
Santa Margherita de la Liguria |
De camino recorrimos Santa Margherita de la Liguria que nos dejó boquiabiertos. La notable influencia francesa ( están muy cerca de la frontera) es una localidad conocida como "La Perla del Tigullio" ubicada sobre el Golfo del Tigullio. Allí aparece exquisita arquitectura aristocrática del norte italiano. Uno de esos lugares donde uno llega y no quiere irse mas. Pero prácticamente lo mismo sucede con todo ese litoral de playas que culmina con la exclusiva Portofino.
Génova |
Luego de la breve recorrida seguimos camino y entramos a Génova por el
puente que a fines de 2018 se cayó y provocó tantos muertos. Luego visitamos la zona de puerto de barcos grandes para ver el lugar desde donde había partido tantos inmigrantes a Sudamérica. Paseamos un poco por la ciudad pero la hora pico nos complicó un poco las cosas. La ciudad es muy antigua y tiene muy poco mantenimiento por lo cual su encanto no luce. Nos despidió con un atardecer imborrable.
Datos útiles
El hotel donde nos alojamos en Cinque Terre es LE RONDINI
El Parque Nacional de las Cinque Terre tiene un sitio oficia donde pueden encontrar toda la información necesaria , horarios de visita, bus y trenes AQUI