martes, abril 26, 2016

El Padrino : siguiendo los caminos de Don Corleone.

Luca Brasci: "Don Corleone, me siento honrado y agradecido de que me haya invitado a su casa el día de la boda de su hija. Le deseo que el primer hijo sea varón". 

Algunas cosas no cambian nunca. Esa es la sensación que Sicilia ofrece al recién llegado. Y con eso a cuestas va uno la va  recorriendo y se te empieza a meter en la piel como sin darte cuenta. 
El último día en Sicilia decidimos tomarnos la mañana para disfrutar la exclusiva playa del hotel y realmente fue una gran idea. Veníamos sin parar desde hacía diez días y nos merecíamos este descanso reparador. Era un día de sol radiante. Luego del mediodía salimos para visitar dos pueblos cercanos donde se filmaron dos escenas distintas de la película El Padrino : Forza d´Agro , en busca de la piazza de la iglesia donde donde transcurrió la escena del casamiento y algunas mas y Savoca donde está el recordado "Bar Vitelli".

Se llega a ambos por un escapado camino de montaña muy angosto, pero después de la Costa Amalfitana estábamos preparados para lo que fuera. A medida que íbamos subiendo la vista panorámica del mar se delineaba con mas belleza. Y como casi en todos los pueblos sicilianos medievales estaban bien arriba, donde el monte termina para estar protegidos. Lo antiguo de Forza d´Agro es sorprendente. El deterioro de sus fachadas, los pocos habitantes, la calles angostas y breves. Allí se filmaron un puñado de escenas de la película. Las escenas que narran los episodios luego de los asesinatos del Capital de la Policía y del capo mafioso Sollozzo en manos de Michael Conleone ( Al Pacino)

También en la plaza central frente a la iglesia se filmaron escenas de la boda de la primer film. Y muy cerca esta la iglesia Madre Di Forza D Agro que se puede ver en la tercera parte cuando Michael le muestra a su ex mujer el lugar de su infancia.
 Allí se hacen fáciles de reconocer la piazza, iglesias como la de Sant’Antonio, Santa Maria Annunziata y la Trinità, así como la austeridad del Convento Agostiniano, asociados a escenas tan célebres como cuando Michael entra por primera vez a “Corleone” acompañado de sus guardaespaldas o el flash-back en el que el pequeño Vito, escondido en los fardos de un burro, logra huir de los matones del capo local Don Ciccio, que había liquidado a toda su familia.



Luego de recorrerlo decidimos tomar un helado en un bar /gellatería llamado "Los años 60" donde se exhibian fotos de la época , no solo de la obra maestra de Cóppola sino también de las grandes películas italianas de todos los tiempos. Un lugar pintoresco, que tiene un balcón con mesas hacia el mar con una panorámica de película para no ser menos. Allí decidimos tomar un fernet con cola ( si, arriba del helado!!!) y sentarnos un rato a contemplar.
Un rato después estábamos bajando para volver a subir un par de kilómetros mas adelante a Savoca. Aquí ya era diferente, el pueblo si bien es también muy antiguo y tiene casas abandonadas o derrumbadas se nota mucho mas movimiento y presencia. Apenas llegamos nos encontramos con un hermoso e impecable Fiat 500 original color rojo. Unos pocos metros mas adelante una piazza con estilo balcón panorámico y un monumento dedicado a F Coppola muy especial. Enfrente con una enredadera de

plantas verdes sobre una parra sin fin se puede ver el cartel del Bar Vitelli" en el que Michael presentara al padre la que se convertiría en su primera mujer, Apollonia. El Vitelli sigue casi igual que cuarenta años atrás, con sus aires de tasca de pueblo y hasta esos mismos granizados de limón que hicieron las delicias de Coppola y el resto del equipo cuando filmaron en Savoca en el tórrido verano de 1971 ( no lo probamos!! hubiese sido el colmo!!). Se nota que está mucho mas marketinero para el turismo pero eso no quita su encanto. Una colección de viejas fotos recuerdan en su interior los días de rodaje, Si pegan la vuelta por afuera , verán que se cayó parte de la edificación y así quedó intocable y aparece en uno la sensación de aquellos tiempos. Aunque igualmente podrán rememorarse en un paseo por las callejuelas del casco histórico hasta llegar a la iglesia di San Nicolò en la que, en la ficción, se casa la pareja. Si no encuentran  la iglesia pueden preguntar a cualquiera por “la chiesa de Il Padrino”, la agente es amigable y se nota el orgullo de haber vivido esa experiencia.

Es realmente anecdótico el visitar los lugares puntuales lo interesante es ver como esos pueblos siguen detenidos en el tiempo como ocurrió cuando los eligió Coppola para filmar la película. Hay lugares de este mundo donde no todo ha cambiado tanto. Y la vida no deja de ser amable, serena y natural y podía seguir adjetivando cosas que son justamente de la que adolecemos los que vivimos en las grandes ciudades.
Viajar cuando uno decide involucrarse con el ámbito social y cultural es realmente la mejor escuela que pueda existir. Se aprende a valorar lo propio y a descubrir un mundo nuevo que a veces las antojeras del prejuicio cultural no nos dejan mirar .
Como para terminar del día decidimos disfrutar de la última noche en Taormina pero eso se los conté en un posteo anterior que si gustan pueden ver aquí .para despedirnos de nuestros días en Sicilia. 
Volveríamos sobre nuestros pasos al día siguiente para cruza nuevamente al continente italiano y seguir nuestra hoja de ruta hacia la Apulia. Y por supuesto....continuará!

La yapa: un video de imágenes compaginadas de los dos pueblos con la banda sonora original.