jueves, febrero 02, 2017

Granada (Parte 1) Visita a La Alhambra


“Todo curioso viajero guarda a Granada en su corazón, aún sin haberla visitado”. William Shakespeare.

Llegamos a Granada sobre el final del día. Nos alojamos en el Hotel

Dauro sobre la coqueta calle Acera del Darro apenas a unos metros del Rio Genil. Creo que el buen gusto para los arreglos florales que acompañaban la avenida era magnífico. Cada ramillete de flores de colores que alternaban el rosa y el blanco convertian a la calle en una postal .


Salimos a cenar y caminar un rato porque al otro día temprano teníamos los tickets para visitar La Alahambra. Era 23 de junio la noche de San Juan que una vez mas nos encontraba en España. Luego de haber visto la fiesta en Barcelona es difícil que algo  nos sorprenda. Aquí la noche estaba tranquila, la


gente iba muy elegante por las calles, los locales gastronómicos estaban concurridos y en el centro histórico por la calle de los Frailes había una fiesta donde bailaban con algunos atuendo típicos. No hubo hogueras al menos en el centro de la ciudad que ahuyentaran los malos augurios. Igualmente comimos una exquisita paella y unas tapas con cerveza fresca tirada ( la mía siempre con limón, clara que le dicen) en un local de las angostas callejuelas y en una noche de verano deliciosa volvimos a descansar al hotel.
A la mañana siguiente nos levantamos temprano y subimos hasta el centro del Generalife con el auto.  Estacionamos y comenzamos nuestra visita por esa joya que guarda en los cielos Andalucía.

La Alhambra 

DATOS UTILES

Antes que nada algunos datos útiles
El sitio oficial donde acceder a comprar las entradas via web es el siguiente
La cantidad de visitantes diarios es limitada por lo cual se aconseja sacar los tickets con importante anticipación.
En las entradas aparece impresa la hora de entrada a los Palacios Nazaríes. Dicha hora debe ser respetada  rigurosamente, de lo contrario se pierde el derecho de acceso a los mismos sin que proceda el reembolso del precio pagado.

Dicho esto diré que si pueden lleguen al menos con una hora de anticipación al turno elegido. Si bien el predio donde se estaciona el auto es grande y todo está organizado para comodidad del visitante cada cosa lleva su tiempo. Cuando compran las entradas por internet deben luego canjearla ya sea en el mostrador de atención llamado taquilla de reservas o en una máquina expendedora de tickets

La oferta de entradas es muy variada. De día , de noche, solo jardines, etc . Nosotros elegimos la visita general diurna que incluye las zonas visitables de Alcazaba, Palacio de Carlos V, Palacios Nazaríes, Palacios y Jardines del Generalife y Baño de la Mezquita.

Hay un pase a las 8,30 hs y otro a las 14 hs para visitas diurnas.
Si bien hay tours guiados de pago nosotros decidimos tomar las audioguias que son realmente fantásticas pero como aconsejamos siempre hay que tratar de conocer previamente lo que vamos a visitar . Al menos su contexto histórico para disfrutarlo mucho mas. 

Cualquier duda sobre esta visita nos pueden contactar por mail o por las redes sociales 


Su situación geográfica



La Alhambra se asienta sobre la colina de la Sabika, que penetra hacia el interior de una fértil llanura, como último bastión de Sierra Nevada, frente al Albaicín y el Sacromonte, entre las cuencas de los ríos Darro y Genil.
Rodeada de montañas, los escritores árabes compararon a Granada con una corona, en cuya frente sobresale la diadema de la Alhambra.
La historia de las construcciones de la Alhambra está íntimamente relacionada con las de la ciudad de Granada. De ésta existe la documentación arqueológica de sus murallas superpuestas de época ibérica, romana e islámica, sucesivamente.
La Alhambra que hoy vemos no se edifica en un momento determinado. Se va formando paulatinamente con el añadido de nuevas construcciones, agrupándose como células enriqueciendo su desarrollo arquitectónico y urbano.


Esta joya  el producto de una evolución a lo largo de casi dos siglos y medio bajo los nazaríes, además de las construcciones anteriores, junto con las importantes aportaciones y modificaciones que se realizan ya en la etapa cristiana y que prácticamente no cesan hasta nuestros días.


La Alhambra es una ciudad palatina donde los nazaríes utilizaron
 los caminos que hicieran los romanos para levantar sus palacios. 
jardines y fortaleza. 
Lo que sorprende de esta obra arquitectónica es la perfecta armonía
que logra con la naturaleza que la rodea. Uno puede sentir que es parte
del paisaje y ese logro es único en comparación con cualquier otra 
obra andalusi de la época. 
Si bien tiene dos vías de acceso una la de los  Nazaríes como la Puerta de Armas
y otras de la época Cristiana como la Puerta de Granada y la Puerta de los Carros 
actualmente el acceso se realiza a través de la red viaria exterior, próxima al 
actual cementerio, para eliminar el tráfico perjudicial por los accesos tradicionales.

ALCAZABA 

La alcazaba es el recinto situado en la parte más occidental del
cerro de Sabika, constituía la zona militar, centro de la defensa y vigilancia del recinto y con ello fue la parte de construcción más antigua de la Alhambra. Las primeras edificaciones árabes realizadas se corresponden con la época califal, en el siglo XI

El conjunto actual se lo debemos a Mohamed I, quien amuralló el anterior castillo, levantó defensas, tres nuevas torres (la Quebrada, la del Homenaje y la de la Vela), con lo que convirtió a la Alcazaba en una auténtica fortaleza, donde el monarca establecería la residencia real, función que conservó en el reinado de su hijo Mohamed II hasta que los palacios fueron terminados. A partir de entonces quedó como fortaleza de índole puramente militar. 

Si bien esto no está a la vista sin perspectiva hay un lugar desde el cual se puede tomar una panorámica que permite tener la dimensión aunque de camino subiendo hacia el Generalife se puede observar mas a la distancia también. En el centro de la alcazaba se encuentra el barrio castrense, donde se hallan los restos de los muros de las casas que ocupaban este lugar.

LOS PALACIOS NAZARIES 

Los palacios nazaríes son el conjunto formado por el Palacio de Comares, construido en primer lugar, y el Palacio de los Leones. Cronológicamente fueron levantados después de la alcazaba, el generalife y el Partal, siendo su construcción del primer tercio del siglo XIV. Constituía la sede de las funciones administrativas, de la corte, protocolo y retiro y disfrute privado. Al bajar las escaleras de acceso, se van encontrando dintintas dependencias que comienzan a admirarnos. 

MEXUAR 



Es difícil saber cómo se construyó originalmente el Mexuar, ya que

las muchas restauraciones y reconstrucciones que se han realizado hasta nuestros días nos impiden saber cómo eran sus aposentos, aquellos que no se encuentran en ruinas. Según las citas del poeta Ibn Zamrak, podríamos decir que pertenecería a los primitivos alcázares nazaríes. Tanto las reformas realizadas tras la ocupación cristiana como la explosión en 1590 de un polvorín que causó grandes destrozos, han producido grandes modificaciones en la distribución y la comunicación, por lo que es difícil saber cómo era originalmente. Realmente, lo único que queda del conjunto de aposentos, situados junto a la torre de Mohamed I, es la nave oriental, que es a lo que llamamos en la actualidad «Mexuar», que tampoco se ha mantenido a salvo de reconstrucciones cristianas, y la galería y Torre de Machuca, así llamada por haber sido vivienda de los arquitectos Pedro y Luis Machuca durante la construcción del Palacio de Carlos V. 

Patio de Mexuar y cuarto dorado


No se conoce con certeza el destino dado a esta zona en época árabe. Si se conoce que se adaptó como habitación para Isabel de Portugal, para su estancia en la Alhambra, aunque nunca llegó a ocuparla. En la fachada del cuarto destacan los capiteles de su arco de entrada. Dentro del cuarto sobresale la techumbre, en madera de cedro, y decoración de piñas y conchas, con armadura de cuatro faldones. Bajo él, ventanas cerradas con celosías. Dos portadas rectangulares bordeadas de cenefa de cerámica. La estancia está decorada con pinturas góticas y escudos y emblemas de los Reyes Católicos. Al cruzar el patio del Cuarto Dorado se accede a la fachada del palacio de Comares.

La pila que ocupa el centro del patio en la actualidad es una copia exacta (de 1943) de la fuente original, la cual se encuentra en los Jardines de Daraxa.

Denominado así por el repintado mudéjar de su artesonado, el Cuarto Dorado fue mandado construir por Mohamed V y pertenece al Palacio de Comares. A su entrada encontramos un pórtico de tres arcos sobre columnas, con capiteles de mármol del siglo XII. A la izquierda, un pequeño arco comunica con el Mexuar y, al fondo, existe otro arco decorado con mocárabes, celosías y flanqueado por otros dos pequeños, que enlaza con una pequeña habitación, cubierta con alfarje de lazo con pinturas góticas, el escudo de los Reyes Católicos y sus emblemas. En la pared frontal de la sala, encontramos un balcón dividido por una columna con capitel cristiano bajo un friso de mocárabes. El capitel está decorado con los mismos emblemas reales.




PALACIO DE COMARES

La fachada del palacio fue erigida por mandato del Mohamed V, siendo inaugurada en 1370, es una fachada interior que anticipa la majestuosidad del interior del palacio.
Residencia oficial del monarca. Está compuesto por una serie de dependencias alrededor del Patio de Arrayanes. Podemos destacar la Sala de la Barca y el Salón de Embajadores, que ocupan el interior de la Torre de Comares. En una de las habitaciones de este palacio Washington Irvin escribió sus Cuentos de la Alhambra en 1829
Es realmente un tesoro y una vez mas nos sentimos muy agradecidos por estar allí esa mañana soleada y perfecta.

Patio de los Arrayanes

Es el recinto central de Palacio de Comares. A ambos lados de la alberca, que ocupa gran parte del patio, se encuentran plantados los arrayanes que dan nombre a este patio. En el mismo se puede encontrar uno de los temas ambientales de la Alhambra: la presencia del agua. Y no sólo actuando como tal, es decir, agua, sino también como espejo. Precisamente en esta alberca se refleja la imponente Torre de Comares. En un extremo hay una galería a lo ancho del patio y en sus extremos, alcobas de tertulia. 




El Patio de los Arrayanes se ha llamado de diversas formas a lo largo del tiempo. La actual denominación (al igual que la de Patio de los Mirtos) se debe a los macizos de arrayanes (o mirtos) cuyo color verde vivo contrasta con el piso de mármol blanco del patio, y que rodean al estanque central. También se le llamó Patio del Estanque o de la Alberca, precisamente por este estanque, de 34 metros por 7,10 metros, que divide el patio longitudinalmente y se abastece de agua gracias a dos pilas de mármol situadas en cada extremo. A ambos lados del patio se encuentran dos naves de aposentos y, en los lados menores, se levantan unos pórticos, sostenidos por columnas de capiteles cúbicos, de siete arcos semicirculares adornados con rombos calados e inscripciones de alabanza a Dios. El arco central es mayor que los otros seis, y presenta enjutas macizas con decoración de ataurique y capiteles de mocárabes. 



Desde la galería norte del Patio de los Arrayanes y a través de un arco apuntado de mocárabes, accedemos a la sala de la Barca, cuyo nombre parece provenir de una degeneración del término árabe baraka, que significa bendición. Esta sala, de forma rectangular de 24 metros por 4,35, parece ser que era más pequeña en un principio, y su ampliación fue realizada por Mohamed V. En esta sala existió una bóveda semicilíndrica que fue destruida por el fuego del incendio de 1890, sustituida por una reproducción de aquella que fue totalmente terminada en 1964. Los muros presentan ricas yeserías con el escudo nazarí y dentro de él, la palabra «Bendición» y el lema de la dinastía «Sólo Dios es vencedor». 

Sala de la Barca


 

Esta es la sala más majestuosa de palacio, donde se encontraba el trono y se realizaban las recepciones oficiales. Es una sala cuadrada, de 11,30 de lado por 18,20 de altura, que tuvo suelo de mármol, aunque hoy día es de losetas de barro, en el que se observa en el centro el escudo de los Alhamares, realizado en azulejos en el siglo XVI. Las demás paredes de la sala presentan cada una tres arcos que dan a tres camarines abiertos en el espeso muro de 2,5 metros de grosor, con balcones gemelos y ventanas encima.
Podemos observar que el salón se haya repleto de inscripciones decorativas: tacas, nichos, arcos, paredes, camarines, etc. se hayan repletos de poemas, alabanzas a Dios, al emir, el lema de los nazaríes o textos del Corán.


La sala está rodeada por un zócalo de piezas vidriadas formando figuras geométricas, sobre el que podemos admirar una bellísima decoración de atauriques recubriendo la pared, combinando elementos geométricos y vegetales con gran armonía, rematada por una cornisa de mocárabes pintados.
Faltan aún visitar el Palacio de los Leones con todos sus ambientes y el Palacio de Carlos V mas los increíbles jardines. Para ello dedicaré el próximo post ya que es mucha información. 
Visitar La Alhambra es algo que uno no olvida jamás. Por momentos se vuelve en el tiempo la visita y un caudal de tesoros no imaginados nos abordan casi sin tener tiempo a pensar. Las audioguias ayudan a crear los climas perfectos. Les prometo que seguiré contando nuestra visita. Hasta la próxima!



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