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lunes, abril 17, 2017

Morro de Sao Pablo: Excursión a Gamboa

"Éramos tan ingenuos. No sabíamos adónde nos llevaría el camino, no teníamos ni idea de que nos separaríamos. Playa, mar, cielo. Estaban ahí para nosotros y nada más que para nosotros. Un mundo sin fin."
Garth Stein

Nuestro tercer día en el Morro de Sao Paulo tomamos una excursión que recorría Ponta do Curral , un hermoso banco de arena desde donde se puede temer una vista del morro para continuar hacia una playa cercana a Gamboa donde una pendiente del macizo que emerge del mar ofrece baños de arcilla rosa con propiedades exfoliantes de la piel. Finalmente ya en la playa de Gamboa el almuerzo con platos bahianos, pescados y frutos de mar. La playa de Gamboa es un lugar de relajación ya que cuenta con una enorme playa de arenas blancas, aguas serenas y un paisaje de ensueño.

A la hora del desayuno encontramos en el lobby del hotel una iguana enorme y bella sobre un sillón.
La mascota de la Pousada Bahía Bacana resulto ser muy amigable y dado  mi particular amor por los reptiles disfruté mucho ese encuentro cercano.
Desde la Tercera Praia partimos una vez mas hacia el mar pero mientras  esperábamos bajo las generosas hojas de una  palmera un pequeño cangrejo amarillo nos vino a visitar. Era realmente bonito. Daba vueltas alrededor de las piernas de Mari y nos entretuvimos con la situación. Esa naturaleza animal integrada al lugar y a sus
visitantes es algo que caracteriza al morro.


Esta especie de cangrejo se llama Guaiamu de concha azul tiene
unos 10 cm. Las patas delanteras, equipadas como pinzas tienen forma desigual, una es grande y la otra más pequeña lo que les facilita llevar la comida a la boca, esto es así para los machos. . Las hembras en la época de desove toman el color del casco y los dedos en los tonos de color crema o amarillo. El macho es mucho más grande,y su coraza es de color azul. Allí estábamos frente a un Guaiamu hembra muy simpático cuando a pocos metros una lagartija se camuflaba entre la arena y alguna vegetación.
Demoramos un poco la salida porque aún no habían terminado de dejar el pequeño puerto las embarcaciones que iban a Boipeba , la que nosotros habíamos hecho el día anterior y si les interesa pueden leer en Excursión al Paraíso de Boipeba. La Prefectura controla que la  cantidad de embarcaciones y la capacidad máxima de pasajeros sea la permitida. Así fue que la marea fue subiendo y cuando nos tocó embarcar tuvimos que llegar con el agua por la cintura. Es tan placentero caminar en esas aguas límpidas y cálidas , en ese momento hasta ese barco tan pintoresco de madera que se llamaba Kiaora, nos acompañó un guía llamado Bruno que hablaba español y fue realmente de excelencia.
Navegamos hacia una barrera de corales donde hicimos la primera parada para disfrutar el snorkelling a pleno. Esta vez Julian con la Go Pro Hero  en mano nos permitió guardar el recuerdo. Con alguna de las tomas edite un video que de algún  modo evoca aquellos momentos de contacto con la barrera de corales y sus habitantes. Para mi fue algo mágico, de película, la atracción que ejercía ese mundo apenas submarino me encandiló para siempre.
Aquí les dejo el video



Un rato después navegamos en dirección a la Ponta do Curral mientras veíamos una panorámica del morro con su farol erguido y elegante en medio del mar. Y pasamos por nuestra playa donde un giro fue dejando atrás la imagen de la Primera Playa y nos dirigimos a espalda del morro a nuestra siguiente parada. Un banco de arena en medio del mar. Lo recorrimos caminando bajo el fuerte sol del mediodía y tengo aún la luz de aquellos instantes en mi retina. Era la postal de un film de corsarios. 


Y así seguimos, esta vez rumbo a Gamboa, nos detuvimos en una playa donde una altísima pared de la montaña nos ofrecía su arcilla rosa y con Mari nos embadurnamos todo el cuerpo . Los muchachos no quisieron probarla pero se divirtieron filmando la escena en que nosotras y muchas otras mujeres parecíamos de alguna tribu. 



De pronto apareció una nube que descargo su lluvia sobre nosotras que a esa altura estábamos dentro del mar enjuagando nuestra piel, que nos quedó como si fuéramos bebes. La lluvia de verano fue sumó un plus a nuestra alegría. Julian nos filmo cantando y bailando bajo la lluvia, Walter se refugió en el Bar do Peter, un parador con toda la onda del mundo que esa noche hacía una fiesta en la playa a la que nos hubiera gustado ir. 



Cuando nos embarcamos nuevamente ya el cielo estaba despejado y unos minutos después estábamos en la playa de Gamboa bajo la sombra de los cocoteros comiendo la exquisita gastronomía bahiana. Pasó un muchacho vendiendo jabones de arcilla rosa con distintas propiedades y disfrutamos de una sobremesa perfecta.



Al regreso vimos como el sol bajaba sobre la linea del mar y la silueta del morro con algunas barcazas de pescadores nos acompañó en el camino y cuando arribamos al puerto del Morro de Sao Pablo parecíamos cuatro locos con una mezcla de alegría, emoción. Ese puerto era del algún modo nuestro hogar, cada día habíamos arribado a él con la sensación de volver a casa porque el Morro de Sao Paulo te brinda la calidez y el amparo de la naturaleza misma.

Subimos la empinada cuesta una vez mas muertos de risa. Al llegar al centro tomamos fotos en un local muy peculiar lleno de esculturas locales algo bizarras en la paredes y seguimos camino a la posada.

 Con las últimas luces del día subimos a la terraza de la posada y pedimos unos tragos, yo elegí un mojito delicioso. La terraza tenía a un costado un vergel de plantas aromáticas y vi cuando el barman cortó la rama de la hierbabuena. Allí todo era azul, la piscina, el cielo, el mar por reflejo del cielo y viceversa. Aún recuerdo el momento en que Walter disparó el click sobre mi cuerpo dentro del agua. Y sin filtros la foto es azul. Esa noche volvimos a la comida italiana de la Tercera Praia y al regreso nos alcanzó un aguacero. Julian y yo decidimos volver al trote bajo la lluvia tropical las calles que suben y bajan al lado del mar. Atras, algo rezagados y mas precavidos llegaban Mari y Wally riéndose. Esa noche no vimos salir la luna pero el sol lo llevábamos en la piel bronceada y feliz como nuestras almas. 


Los tours que realizamos en nuestra visita al Morro de Sao Paulo fueron contratados a Zulu Turismo 


Facebook: https://www.facebook.com/ZuluTurismo


viernes, abril 14, 2017

Morro de Sao Pablo: Excursión al paraíso de Boipeba



" Si realmente amas la naturaleza, encontraras la belleza en todas partes." Vincent Van Gogh.



Destinamos cinco días para visitar el Morro de Sao Paulo porque la oferta de lugares para conocer y actividades es realmente importante. Además hasta que uno no llega al morro personalmente no se da realmente una idea cabal de lo que ofrece.
Llegamos en un ferry al mediodía. Para conocer las formas de llegar les sugiero que visiten mi post referido a "Como llegar al Morro de Sao Pablo" que tiene todos los datos útiles que puedan necesitar.
El primer día nos alojamos en la Posada Bahia Bacana de la Primera Playa. Estuvimos conformes con la elección. El hotel tiene todos los servicios que puedas necesitar, diseño, detalles, desayuno muy variado, un servicio de te con tortas caseras sobre la tarde sin cargo, playa propia con servicio de reposeras y sombrillas, una terraza bar con una piscina con hidromasajes como un balcón hacia el mar, tragos y crepes, 
Pasamos un día hermoso de playa y sobre la tarde fuimos a caminar, recorrimos la popular y concurrida Segunda Playa y llegamos hasta la Tercera Playa. Las primeras impresiones que tuvimos del morro fue que sus locales de ropa son realmente muy especiales. Cada uno de ellos tiene diseños propios de autor e incluso la puesta de sus escaparates es artística. Luego notamos que la zona de la Tercera Playa tiene una importante cantidad de restaurantes italianos debido a la importante inmigración de Italia en el morro, segunda después de la argentina en elegirlo como segundo hogar. Al regreso ya había caído el sol y vimos con asombro una luna llena saliendo del mar completamente anaranjada. Cenamos en uno de los restaurantes italianos llamado "Chez Max" y realmente comimos buenas pastas, repetiríamos las noches siguientes en busca de pizza que eran exquisitas. 

Al día siguiente nos levantaríamos temprano para estar en el punto de encuentro , el local de Puro Prazer en la Tercera Praia donde arrancaría nuestra primera excursión llamada "Passeio Volta à Ilha - Tinharé e Boipeba" imperdible para quienes visiten el morro por primera vez. 
La elegimos en principio porque habia leido de Boipeba una Reserva de Biosfera y Patrimonio de la humanidad de la Unesco. Boipeba, Tinharé (donde está Morro de San Pablo) y Cairú forman lo que a la distancia parece ser una gran isla, pero que son tres, separadas por ríos. 
En este tour embarcado se puede tener una amplia visión de las islas. A la vez tiene momentos de emoción, de relajación, de diversión en embarcaciones tipo bote o flex que resultan también atractivas. Tienen varias paradas que dependen de las mareas. La primera la hicimos en Morere, ya en la isla de Boipeba. Es indescriptible la sensación de estar en las piscinas en medio del mar. El contacto con snorkel o incluso sin él (aunque es indispensable)  con la fauna marina donde prevalecen peces de colores y arrecifes. 
Allí , en medio de mar, se observa a lo lejos la belleza natural de las playas de Morere y un "barco-bar" ofrece con mesas flotante tragos y petiscos a modo de brunch mañanero.  Y allí estábamos , Skol y camarones en mano, bajo un sol luminoso rodeados literalmente de peces que nadaban entre las curvas de nuestros cuerpos. El agua mas cristalina es imposible. Las paradas duran aproximadamente 50 minutos.
Boipeba es uno de los más antiguos lugares de colonización de Bahía, ya que en 1537 los jesuitas fundaron la Aldea y Residencia de Boipeba. Hay en la isla tres pueblos: Velha Boipeba, São Sebastião, Moreré y Monte Alegre. El único acceso es por mar o por río. El acceso fluvial es más utilizado debido a la seguridad que ofrecen las tranquilas aguas del estuario. Sin embargo, este acceso tiene pequeños obstáculos en los momentos de marea baja por la existencia de algunos bancos de arena.


Allí nos ofrecieron  dos opciones, quedarnos y almorzar las famosas langostas del restaurante Guido en la playa o  tomar una caminata ( de Praia Cueira a Praia Boca da Barra) con un muchacho que atraviesa parte de la isla y nos caminamos hasta la Veha Biopeba. Como habíamos comido mucha langosta en Salvador escogimos la caminata. 
Formado alrededor de la Plaza Santo Antonio, Velha Boipeba es la villa principal de la isla con una población de alrededor de 1600 personas, principalmente relacionadas a la actividad pesquera, aunque han recibido una gran influencia del turismo en los últimos 10 años. La Iglesia del Divino Espíritu Santo es el monumento histórico más importante y data del siglo XVII.
Los 4000 habitantes de Boipeba viven de lo que pescan, del turismo y del trabajo en las estancias de coco. La mitad de la isla es propiedad de un italiano millonario, Fabio Perini, que la visita dos o tres veces al año. Su mansión está en la isla de Tinharé -nombre formal de la isla en que está Morro de Sao Pablo-, frente a Boipeba. Dueño de las estancias de coco, dicen quienes lo conocen que Perini es favorable a preservar la belleza natural de la isla sin hacer en ella especulación inmobiliaria o convertirla en un punto  turístico.
Como Boipeba es un Area de Protección Ambiental (APA), hay también un control rígido para construir. Recientemente los pobladores de la isla hicieron una protesta insólita: a alguien se le ocurrió importar un auto, artículo que aquí no hay. ¿Resultado? El coche tuvo que volver al continente. ¿Qué significa Boipeba? En tupí guaraní, la lengua hablada por los aborígenes en 1565 cuando llegaron los portugueses, significa víbora chata (mboi pewa). No, no hay víboras. Es así como los indios llamaban a las tortugas marinas que siempre andan de visita por la isla.
En el camino el joven  guía que llevaba la camiseta del Neymar del Barcelona nos mostró un árbol de Guayaba un árbol tropical que da una fruta comestible exquisita (eso nos dijo) , que además tiene propiedades digestivas, depurativas y nos invitó a comprar un jugo del mismo. Esa fue una parada muy afortunada porque ya era casi mediodía y el calor mas la caminata resultaron bastante agobiantes. Decidimos probar el jugo y era riquísimo. De camino visitamos una casa museo de restos marinos algo peculiar al igual que su dueño para desembocar en un restaurante al lado del mar donde comimos pescados. 
Luego nos embarcamos nuevamente pero ya por el Rio do Inferno hacia la ciudad de Cairú.  De camino hubo una parada en Canavieira , también una estructura de madera sobre el rio que tiene una criadero  natural de ostras y cangrejos . Allí degustamos los mismos y aprovechamos para nadar un rato en el agua de ese río cálido y limpio. Una delicia!
Al llegar a Cairú caminamos hasta el Convento de San Antonio donde realizamos una visita. 
Cairú es la segunda ciudad más antigua de todo Brasil después de Porto Seguro. Fue descubierta por los portugueses en 1501 y fundada en 1531. En el año 1608 se convirtió en municipio, conocido como Vila de Nossa Senhora do Rosario do Cairu. Actualmente,las islas del archipiélago siguen habitadas por nativos descendientes de tribus indígenas, principalmente los Índios Aymorés. Su principal recurso económico, además del turismo, es la pesca. Sus calles y casas antiguas y pintorescas me produjeron un dejavú de algunos barrios de Lisboa. En realidad, además de su arquitectura, también el convento me retrajo allí. Obviamente que todo mas humilde pero con su impronta bien notable. 

Cuando regresábamos al muelle caminando entre calles casi desiertas en una tarde de mucho calor compramos un helado de palito (eu paleto!!) a un vendedor callejero. Julian pidió de limón y puedo jurar que tenía la misma esencia aromática que aquí en mi país usamos para los jabones.....Afortunadamente nosotros pedimos de leche condensada y estaba bueno. 

Retornamos al morro navegando por el río hasta el puerto rodeados de manglares y un aire de frescura que solo inspiraba pureza. Durante el tiempo en que duró esa navegación de regreso había algo místico, una comunión con la vida a través de la naturaleza. Como si faltara algo el sol comenzó a bajar en el horizonte sobre el agua  a espaldas del morro.  No creo poder describir con palabras tanta maravilla. Cuando se produjo el crepúsculo las embarcaciones pequeñas que iban hacia el puerto dieron a la vista una postal increíble. 
 Fue un día de muchas emociones y un despliegue de belleza que pocas veces se ven en un solo día. 
Se recomienda llevar protector solar, gafas, sombrero y cámara si bien la recomendación es obvia realmente la falta de cualquiera de estos elementos puede hacer que no se disfrute tamaña excursión.

Sobre las cinco de la tarde bajamos mojados, bronceados, felices y mientras subimos la enorme cuesta hacia el morro caminábamos conscientes que hay días mágicos. Allí estábamos los cuatro frente a la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz que recibe a los visitantes del morro muy agradecidos, a la vida, a la ley universal , a Dios o a quien uno crea por regalarnos uno de ellos y no lo olvidaremos jamás. 

Les dejo un video del momento de llegada a las piscinas naturales de Morere. Tal vez la playa mas hermosa que hayamos visto hasta ahora. 

video


Los tours que realizamos en nuestra visita al Morro de Sao Paulo fueron contratados a Zulu Turismo 
Facebook: https://www.facebook.com/ZuluTurismo




viernes, diciembre 04, 2015

Nudismo de Marbella a Villa Gesell

"Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti. "John Donne. 

"Meditación XVII" de Devotions Upon Emergent Occasions, obra perteneciente al poeta metafísico John Donne, y que data de 1624 y que figura en el prólogo del libro "Por quien doblan las Campanas" de E. Hemingway



Partimos desde Granada por la autopísta que llega hastá Málaga y comenzamos a disfrutar de una mañana de sol y playa estival en la Costa del Sol.

Dejamos atrás Fuengirola y nos encaminamos a Marbella mas puntualmente a Cabopino, una playa que  bordea el puerto de Cabopino por un lado y las protegidas dunas de Artola por el otro.

Esta playa, de unos 1.250 metros de largo por 40 metros de ancho, se encuentra enclavada en un paraje natural protegido conocido como Las Dunas de Artola, declarado monumento natural y cuyo valor reside en el cordón dunar que la delimita.
La playa tiene un sector delimitado por la propia naturaleza entre las dunas de practica de nudismo y naturismo opcional. Y por otro lado en el sector de ingreso a la playa, dado que el mar es tranquilo y poco profundo, se la considera un lugar popular para las familias con niños pequeños. Allí hay servicios de chiringuitos, bar, etc.
Textiles y nudistas disfrutan ( a un lado u otro de las dunas)  de una paraíso único en el paisaje mediterráneo ya que sus costas son en general escarpadas por los cordones montañosos y las dunas un elemento natural inexistente.
Cuando llegamos a Cabopino a pasar nuestro día de playa nunca imaginamos que existiera un lugar tan parecido a la Playa Querandí de Villa Gesell de la costa atlántica. A pesar de ser un caluroso día de julio en el verano español allí había viento y las dunas estaban vivas.
Hay quien dice que viajar permite poner en valor los conocimientos e incluso la forma en que percibimos los momentos en la vida. Creo firmemente que es así.
Nadando en sus aguas claras y mirando hacia la playa era exactamente igual que hacerlo en la enorme extensión dorada de la Playa Querandí.
Cuantas veces me pregunto idealizamos lugares y en este caso puntualmente si bien la Costa del Sol es realmente muy bonita y las playas de Marbella tienen puertos con lujosos yates y un público de élite, no son circunstancia mas o menos pasajeras las que hacen esa diferencia. En los años 70 gozaba de ese privilegio la playa de Torremolinos que era frecuentada por los mas famosos artistas de Hollywood y la vanguardia de artistas de ese tiempo. Hoy ha devenido en un balneario lleno de torres sin la magia que imponían aquellos tiempos y sus balnearios son mas sencillos o menos sofisticados.
                                        

Lo cierto es que quiero arribar a una reflexión que mucho tiene que ver con este análisis.
Mientras nadaba entre el suave oleaje de Cabopino mirába como las dunas luminosas abrazaban mis ojos y se reflejaban en el mar igual que en Playa Querandí.
Caminando por la costa pude observar como familias textiles con sus hijos marcaban los límites entre los dos sectores exactamente igual que ocurre con los pescadores de Playa Querandí.
No hubo miradas extrañas, solo se percibía la unión entre la naturaleza y el hombre que se respetaba mutuamente en su forma mas genuina ....igual que en Playa Querandí.
Las dunas de Artola son una reserva protegida igual que las dunas del Faro Querandí.



Cuando uno encuentra ese espacio de libertad y goce realmente natural pasan a no importar demasiado las diferencias que imponen los sistemas económicos, los terribles mandatos de cuerpos perfectos ni mucho menos los prejuicios sociales o religiosos.  Porque cuando le permitimos descansar a nuestro exigente "yo" se vuelve mas amable el mundo y podemos convivir sin tantas etiquetas.
Ha sido un gran aprendizaje visitar Cabopinto porque además de pasar un día de playa increíble fuimos capaces de entender que las convenciones sociales no son mas que eso y la naturaleza es infinitamente mas sabia y nivela cualquier diferencia.
Es tiempo de playa en el Hemisferio Sur. El verano está llegando y si todavía no conocen la belleza de Playa Querandí en el camino al faro homónimo dentro del municipio gesellino los invito a acercarse en esta temporada. Al igual que Cabopinto en Marbella el nudismo es opcional y puedo asegurar a quien se anime a visitarla que sentirá cuando caigan los últimos rayos del sol sobre las dunas que ha vistado Marbella sin tomar un vuelo. Porque esencialmente el paisaje natural es práctimente el mismo. Y los hombres y las mujeres que habitamos este pequeñísimo planeta de un sistema solar entre millones de otros soles somos tan únicos como semejantes.

Y por si gustan visitar Playa Querandí en Villa Gesell les dejo un video para que la conozcan 



















martes, diciembre 01, 2015

Costa Amalfitana: el punto de partida


"Lo importante no es hacer cosas nuevas sino hacerlas como si nunca nadie las hubiera hecho antes." Goethe


Nos despedimos de Nápoles una mañana primaveral cuando retiramos el auto que rentamos a Avis en una agencia de la Piazza Garibaldi.
Allí nos entregaron una Chevrolet Meriva europea muy cómoda y con ella comenzaríamos nuestro viaje por las rutas italianas que duraría dos semanas. Primero el sur del Tirreno, Sicilia y luego cruzaríamos por la Puglia para retornar por la costa adriática hacia el Norte hasta la zona de Le Marche para luego cruzar los Apeninos y arribar a Roma para despedirnos de Italia.
En una hora estábamos en Sorrento, esa fue mi primera aproximación con la Costa Amalfitana. Detuvimos en auto en un mirador para ver una postal que nos dejó realmente admirados.




No fue fácil determinar los días y los lugares desde donde conoceríamos la mundialmente famosa Costa Amalfitana que se inicia en Sorrento y finaliza al sur en la ciudad de Salerno.
Finalmente hoy puedo decir que tomamos la decisión correcta. La pregunta cuando decidís conocer este lugar es ¿en moto, en auto, en bus, en tour? y miras videos de YouTube , y lees blogueros y hablás con los que ya fueron y nada te cierra del todo. Lo bueno de todo esto es que hay opciones para todos los gustos. He aquí la historia de como elegimos nosotros nuestra hoja de ruta.



Decidimos hacer base en una cabaña en un lugar llamado Marina del Cantone. Si miran el mapa de Sorrento o mas precisamente de la península sorrentina verán que justo en la parte mas pronunciada dentro del mar hay un lugar prácticamente frene a la Isla de Capri . Allí hay una zona de playas con algunos hoteles de gran categoría y el complejo "Villaggio Residence Nettuno" donde hay distintas opciones de alojamiento desde el tradicional camping hasta cabañas de diferentes tamaños y hasta un pequeño castillo frente al mar. 
Ese tramo que va desde la ciudad de Sorrento hasta cruzar la península por el camino central no es otra cosa que una enorme masa montañosa que atraviesa una ruta de escarpado recorrido entre precipicios y curvas.



La distancia no pasa los 19 km pero el tiempo que uno lleva para hacerlos es de dos horas a pesar que google maps te lo calcule en una. Desde Massa Lubrense no sólo se accede a Marina del Cantone, sino que también se pueden observar y admirar otros puntos a lo largo de la carretera costera. Dentro de ellos se encuentran Termini -con sus paisajes y fabulosas vistas-; y Nerano, un pueblo donde algunos caminos de montaña lo conectan con la hermosa Bahía de Leranto, para luego caminar hasta Marina del Cantone. 
Cuando llegamos al lugar era realmente espectacular. Enclavado frente al mar una bahía con las playas debajo aún así dudamos realmente si era el lugar adecuado para recorrer la Costa Amalfitana. El primer cálculo que hicimos fue tres horas otra vez para subir y volver a bajar en el mismo día era difícil que pudiéramos ver mucho ademas del desgaste de manejar tanto.....Entre a la recepción y mientras Wally admiraba el paisaje y sugería que no se hospedaría allí  yo fui a explicarle en mi limitado pero útil italiano que nos parecía que no era el mejor lugar para conocer los lugares como Amalfi, Positano, etc. 
Nuestra Cabaña
El "porche" de nuestra cabaña
Sin embargo, Miguel me invitó a sentarme y me explicó que estaba equivocada, que realmente estábamos en el lugar ideal porque desde allí ofrecían visitar todos esos lugares con embarcaciones por mar y que si decidíamos hacerlo por tierra que toda la costa era igual o peor de escarpada pero que por supuesto si estábamos ahí no debíamos dejar de hacerlo.  Recuerdo que me dijo "mañana hay barcos a Positano y Amalfi, pasado a Capri ( que esta enfrente) si se quedan me van a venir a decir Grazie Miguele" y yo compré y lo convencí a Wally y no tengo porque ocultarles el final. cuatro días después estábamos buscando a Miguele por todos lados para darle un abrazo y decir " Tanti Grazie".


sector comedor público
desayuno
Nos alojamos en una cabaña con la mejor vista que hemos tenido en toda nuestra vida. La cabaña era muy sencilla pero amplia, funcional , limpia y con un "porche" a modo de balcón hacia el paisaje marino muy disfrutable. El lugar tenía despensa, comedor público en forma de terraza al mar, un luminoso restaurante, un local de buceo, playa, pileta, en fin, todas los requerimientos que pudiéramos necesitar. El desayuno estaba incluido, era muy completo  y era el lugar donde se servía era precioso. La naturaleza desplegaba verdes de todos los tonos junto con los camino floridos. Detras de la bahía de las playas que forman la Marina del Cantone la montaña guarda una reserva natural .Este pequeño y tranquilo pueblo es el elegido por muchísimas celebridades y magnates internacionales debido a sus restaurantes y las adorables vistas, junto con algunas playas .
Sus aguas también son un gran atractivo, hasta el punto que ha sido declarada reserva marítima. La reserva se extiende unos 11 kilómetros cuadrados y recibió el nombre de Punta Campanella. Aquí se protege a la flora y fauna sumergidos en estas claras aguas del grotto
, donde también es posible encontrar ruinas. Se dictan varios cursos de buceo para todos los niveles y todas las edades. Se puede realizar snorkelling, sumergirse y nadar entre cuevas subacuáticas o bucear cerca de Capri y las islas Li Galli, el hogar de las sirenas. Sin dudas, volveríamos al lugar una y mil veces!


Una vez alojados nos fuimos a caminar por el lugar y hicimos playa del parador El Africano y estuvimos nadando en el mar transparente y cálido abrazados por la bahía. 
Nos quedamos en la playa hasta las ocho donde lentamente comenzaba a caer la tarde con nubes rosáceas sobre el horizonte. Esa noche compramos algunas provisiones en la despensa que incluía cerezas, frutillas, quesos , cerveza y cenamos mirando como se iluminaba el mar con las embarcaciones y en el cielo se encendían las estrellas. 
Temprano al día siguiente debíamos estar en el muelle que estaba a unos doscientos metros para salir en una embarcación hacia Positano y Amalfi. Pero esa es otra historia que por supuesto continuará!

Mientras tanto aquí les dejo un pequeño video de Wally nadando en la playa del El Africano en las aguas cristalinas de la Marina del Cantone.

Playa de Marina del Cantone




Alojamiento: http://www.villaggionettuno.it/