lunes, agosto 27, 2012

Pompeya: en busca de la ciudad perdida


"Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo."
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Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.


Excursión a Nápoles y Pompeya el día 5 en Roma

Poco mas de las 5 de la madrugada abrimos los ojos para estar listos a las 6 de la mañana en la puerta del B y B de Roma donde pasarían a buscarnos para hacer la excursión a Pompeya y Nápole.

Extrañamos el desayuno de Patricio pero nos conformamos con un te. En horario puntual la gente a quien contratamos la excursión pasó a buscarnos. Salimos de Roma hacia la periferia para tomar la ruta hacia el sur y por la reglamentación que exige que los choferes no manejen mas de dos horas paramos un rato en un parador en el camino que nos permitió tomar un desayuno. El día estaba con sol a pleno. Se parecía mas a uno de verano que de primavera. 

Napoles
La empresa a la que contratamos el tour a través de Falabella viajes en Argentina se llama Carrani Tours y su servicio ha sido bastante desorganizado. Nos extrañó porque fue a través de ella que también contratamos algunas noches de hotel y el alquiler de los autos y todo ha funcionado muy bien. El guía que nos acompañó en el autobus fue como mínimo desacertado. Busco permanentemente situarse en posición de favorecer sus propios intereses ya sea en la comida o en los lugares donde nos llevaban a comprar souvenirs insistentemente. No tenía contenido cultural ni turístico y su único mérito era hablar un poco de distintos idiomas de forma poco profesional. Pero mas allá de este desagradable personaje la excursión se mejoró por los guias locales y la importancia de los lugares en si mismos. 
Una vez mas con mucha agua, protector solar y sombrero indispensables para ese viajes en esa primavera tan cálida, llegamos Nápoles a realizar una breve visita a su puerto y zona histórica. Vimos desde el micro el majestuoso Vesubio y un rato después el recorte geográfico de las casitas napolitanas sobre la montaña sobre la costa del mar.
Volcán Vesubio

 Nos hubiese gustado ver mas en profundidad esta particular ciudad tan ligada por los inmigrantes y por el fútbol de Maradona a nuestra patria.  Pero recorrimos desde el exterior la fachada del Castel Nuovo un impactante castillo cerca de la orilla marítima, y construido en 1269 al producirse la unificación de los reinos de Sicilia y Nápoles trasladando la capital desde Palermo a Nápoles.

Castel Nuovo 

Luego nos dirigimos a la Plaza del Plebiscito. Rodeada por el Palacio Real, la Basílica de San Francisco de Paula, el Palacio de la Prefectura y el Palacio Salerno. Solo pudimos ver las fachadas. Nos impactó la iglesia del estilo neoclásico italiano,de forma circular en recuerdo al Panteón de Agripa, con seis columnas en las fachadas y dos pilares de estílo jónico.  


Basílica de San Francisco de Paula 


Cúpula de la Galería Umberto I
Real Teatro di San Carlo
Caminos luego hasta la Galería Umberto I la cual recorrimos también brevemente , una galería comercial inaugurada en el año 1890 y fue designada así como homenaje al rey de Italia. La bóveda de vidrio y hierro que luego veríamos también en una galería de la ciudad de Milán da una luminosidad y amplitud francamente armoniosa. Se encuentra en la zona de Santa Brígida, que ya estaba densamente urbanizada en el siglo XVI y se caracterizaba por una maraña de calles paralelas conectadas por cortos callejones. Estos gozaban de mala fama ya que se encontraban allí tabernas y prostíbulos y se comentían delitos de todo género. En el año 1880 se deterioró de tal forma la higiene de lugar que estallaron nueve epidemias de cólera. Ante la presión de la opinión pública en 1885 fue aprobada la ley para el saneamineto de la ciudad y se eligió entre varias propuestas la realización de esta galería
Volvimos al micro y de camino vimos la fachada del Teatro San Carlo, el mas antiguo del mundo en función, ha sido modelo de todos el resto.  Una vez en el micro retomamos el camino hacia la ciudad de Pompeya.

Pompeya



Pompeya es una de las dos ciudades (y Herculano) que sepultó la erupción del Vesubio el 24 de agosto del 79. El Monte Vesubio es un volcán activo situado en la bahia de Nápoles. Está considerado uno de los volcanes mas peligrosos del mundo porque alrededor de él viven cerca de 3 millones de personas.

La ciudad de Pompeya data del siglo VI a. C. Gruesas capas de ceniza cubrieron dos ciudades situadas en la base de la montaña, y sus nombres y localizaciones fueron olvidados. Herculano fue redescubierta en 1738, y Pompeya en 1748 cuando comenzaron los trabajos arqueológicos. Si bien aún siguen las tareas la visita deja la sensación de que han extraído prácticamente todo aún habiendo teorías de que solo hay un tercio de los edificios descubiertos desde 1960. Pompeya se ha convertido en un destino turístico popular de Italia. Actualmente es parte del Parque nacional del Vesubio, más amplio, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997.

Nuestra visita comenzó con el recorrido de un guía local al que escuchábamos a través de un auricular. El trayecto es fascinante y asombroso. Uno no puede dejar de fantasear con imágenes de lo que habría sido ese lugar. Desde vasijas hasta seres humanos son expuestos. A pesar de todo el proteccionismo se producen derrumbes y usos inadecuados cada año, y se calcula que al menos 150 m² de frescos y trabajos de enlucido se pierden por falta de mantenimiento. Ello hace que esté en permanente refacción. 
Bar 
Calle Pavimentada
La visita nos deja grabado una película de la vida romana en el siglo I. Hasta los mas mínimos detalles. Pinturas en la paredes denotan que el idioma utilizado era el latín. Se puede distinguir entre un negocio y una casa por la marca de la persiana con que se cerraba. La vida comercial parecía ser muy intensa y entonces es claro distinguir los restos de lo que fue un bar o una panadería a través de un horno. Se visita desde lo que fue un prostíbulo hasta un hospital. Se reconoce el nombre de ciertas familias por las inscripciones en la puerta. Al encontrar la mayoría de los edificios vacíos es de suponer que una multitud escapó del lugar unos días antes cuando se provocaron los terremotos. En el año de la erupción se calcula que la ciudad tenía unos 22000 habitantes pero solo se hallaron 2000 cadáveres. 
En el camino distinguimos calles pavimentadas y distintos edificios de aquellos tiempos.

Anfiteatro
Los restos del Anfiteatro que fue  construido en el año 80 a. C. ha sido utilizado para un concierto del grupo de rock Pink Floyd en 1971.








El foro era el centro cívico y el corazón de la vida comercial de Pompeya. Era un amplio espacio abierto con forma rectangular rodeado en tres de sus lados por una columnata y en el otro por el Templo de Júpiter, con varios edificios públicos importantes en torno a él. Al llegar al lugar y después de horas recorriendo uno tiene la sensación de haber viajado en tiempo.
Basílica 
Foro
La basílica en Pompeya era la sede de la administración de justicia y, junto con el Foro, constituía el edificio más importante de la ciudad. Tenía cinco puertas que abrían hacia el Foro, que daban paso a tres naves internas. La época de la fundación se calcula hacia el120 a. C
Bienvenido en latín


La Casa del Fauno es una de las construcciones mas lujosas de la ciudad. Ocupa una manzana y se pueden ver los mosaicos. En el frente de la casa se puede ver el saludo HAVE ( en latín bienvenidos)


Pinturas eróticas 
El prostíbulo se distingue por las pinturas eróticas en las paredes.

Wally en el Templo de Júpiter 
Témplo de Júpiter con el
Vesubio detras
 
El templo de Júpiter cierra la plaza del Foro en el lado norte. Si bien en su origen fue sólo dedicado a Júpiter, después del año 80 a. C. fueron también veneradas Juno y Minerva. El templo fue construido en el siglo II a. C., fue gravemente dañado por el terremoto del año 62 d. C. y estaba siendo restaurado al momento de la erupción del Vesubio. 


El fauno
Muestra de Objetos 
Sobre el final de la visita pasamos por unas salas aisladas por rejas donde se encuentran todos los objetos que fueron encontrados. Hay desde vasijas, carretillas hasta seres humanos. No me agrada la idea de que se expongan de esa manera. Que un ser humano que alguna vez caminó por esas calles y un día se quedó dormido para siempre bajo la ceniza, me parece que no es objeto de muestra. 
Eran aproximadamente las cinco de la tarde y comenzamos a salir con la manada de turistas. En un momento Wally me dijo que lo esperara un rato. Volvió hacia la ciudad y yo me quedé en las escaleras mirando la panorámica. Vi como la gente bajaba y bajaba sin descanso y cuando calculo no quedaba ni un solo turística. Pero si quedaba....allí a lo lejos veo bajar a Wally lentamente y feliz. Bajamos el tramo que quedaba y vimos que nuestros compañeros de excursión estaban volviendo de recorrer los puestos de compras de souvenirs. Algunos tomaban helado o bebían algo fresco ya que aún hacia bastante calor. Nos invitaron a conocer una fábrica de camafeos y lo cierto es que la recorrimos de pasada pues resultaba un lugar poco atractivo. Finalmente volvimos al micro que nos devolvería a Roma. Ya en el micro y nuevamente con el guía nos explicó que por un inconveniente con un chofer de otro autobus tendríamos que volver a Nápoles a recoger pasajeros . Una vez llegados al estacionamiento de buses esperamos allí aproximadamente media hora y partimos nuevamente con destino a Roma, sumando la parada obligatoria en un café del camino se hizo de noche. El guía fue pasando asiento por asiento explicando que, por razones que no se entendían muy bien, no podía llevar a todos a cada hotel. Algunos se sintieron molestos y explicaron que venían desde Sorrento en una excursión mas larga y todo había sido desastroso. Finalmente cuando nos preguntó a nosotros nos dimos cuenta que había dos puntos de bajada: Plaza de la República y la estación central de Términi. Nosotros elegimos esta última ya que estabamos a pocas cuadras y bajamos huyendo de el impresentable acompañante de viaje. 
Nos fuimos caminando y riéndonos sin parar del momento en que pocos minutos antes de bajar se pidió un aplauso (el mismo) y sugirió que le dieran propina. En fin, Pompeya bien vale un mal guía! 
Eran aproximadamente las 11 de la noche, en un pequeñísimo bar que había a una cuadra del hotel cenamos por cinco euros . Yo comí lasagnas rellenas con una gaseosa y Wally una pizza de berenjenas con papas fritas y una lata de Sprite. Y nos fuimos a dormir sabiendo que a la mañana siguiente nos despediríamos de Roma y empezamos a extrañarla instantáneamente. 








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